lunes, 14 de noviembre de 2011

Cambiar

He decidido que me mudo.

Fin.
(El que no entienda de qué narices estoy hablando, que me mande un mail)

miércoles, 9 de noviembre de 2011

La perlas de la abuela

Hoy entro por la puerta de su casa, la beso y me la quedo mirando:

- Ay, yaya, ¡qué guapa estás hoy!
- Ah, sí, porque me he puesto una crema que venía en el Pronto.
- Pues vaya con la crema, te ha dejado la cara genial.
- Sí, es que es de ésas con un poco de color.
- Aaaah, de las que llevan maquilaje.... pero... a ver, ven a la luz.

Viene al lado de la ventana y levanta la cara, en plan mira-lo-perfecta-que-estoy.

- Jajjajaj, yaya, ¡que tienes las orejas blancas! ¡Y el cuello! ¡Parece que lleves una máscara, ajajaj!
- ¡Pero si solo me he echado un poquito*!

*Cuando las abuelas dicen un poquito, es mentira. "Quema un poquito", mentira, quema un cojón. "He comido un poquito de dulce", mentira, se ha puesto hasta las trancas.






Mientras yo trajino por el salón, ella ve el programa de Ana Rosa. Al rato me dice:
- A Ana Rosa le han dado un Óscar.
- ¿Cómo, un Óscar?
- Sí, como a Jorge Javier.
- Ah, un Ondas.
- Eso.


Al rato:
- El padre de los niños de Córdoba no creo que sea el asesino, porque tiene una cara de gilipollas...
- O_O


Al rato:
- ¿Sabes que el Paquirrín y la novia van a tener un hijo?
- ¡Anda, no me digas!
- Claro, si no se tomai lo que se tenei que tomá... Yo en mis tiempos me quedaba embarasá porque no sabía ná.
- ¡Jajajajajaj!







Para mí que se había tomado un anís o algo, porque además de las perlas que ha soltado, a las doce y media de la mañana estaba roncando en el sillón.

viernes, 4 de noviembre de 2011

-Jao, yo Nube Blanca. -Jao, yo Pies Mojados

Hacía tiempo que no me quedaba sola en casa un viernes por la noche.

La tele para mi sola.
El sofá para mí sola.
La pizza (¡y los panes de ajo!) para mí sola.

La caja de kleenex para mí sola.
El barreño con agua caliente para mí sola.

 

Definitivamente, las botas que llevaba hoy no son buenas para los días de lluvia.

viernes, 28 de octubre de 2011

¡¡¡Fuera de mi bonsaaaaai!!!

Mi relación con los bichos es la siguiente: sé que existen, acepto su existencia porque sé que son imprescindibles para el buen funcionamiento de los ecosistemas, pero NO ME GUSTAN. Me gusta verlos en la tele, en los documentales; son asquerosos, por eso molan tanto. Molan en la tele, no en mi casa.

El tema es que hace ya unas semanas que algunas hojas de mi querido bonsai carmona (es gitano) tenían una sustancia pegajosa. Yo pensaba que era normal (¡no sé nada de bonsais!), pero con los días he ido viendo cómo esa sustancia cada vez era más abundante. Así que como google lo sabe todo, pongo en el buscador: "bonsai carmona hojas pegajosas". Me meto en un foro de jardinería y bingo, había una respuesta que decía: "Algunas plagas como los pulgones y demás producen una sustancia pegajosa llamada melaza. Mira a ver si tienes bichejos por ahí.". ¿¿Bichejoooos??


Pillo el bonsai y la linterna (en plan voy-a-estudiarlo-con-detenimiento) y veo esto:

¿¿Qué se supone que son esos puntitos?? Otra vez al google.

"La cochinilla de escudo es un parásito que, cuando está plenamente desarrollado, tiene el cuerpo cubierto de un caparazón de color marrón oscuro. La mejor forma de apreciar su presencia es a través de la vista, por lo que deberemos observar la parte posterior de las hojas a menudo para comprobar si ha hecho acto de presencia el insecto."


Efectivamente, los puntitos estos raros estaban en el reverso de varias hojas del bonsai. Perfecto, genial, mi bonsai tiene cochinilla. Malditas hijas de puta, qué nombre más feo.


Me tuve que ir a la floristería (suerte que tenía una cerca, sino no sé qué habría sido de mi vida) a preguntar qué narices hacía con la porquería esta. Me dieron un botecito con un dosificador. Era un insecticida que debía disolver en agua y después pulverizarlo sobre el bonsai. No hace falta decir que disfruté como una energúmena haciéndolo mientras miraba a esas cerdas cochinas y les decía de todo.


 

Ahora cada día voy. Y las miro. Las miro mientras pienso: zorras, ese escudo no logrará salvaros. He dicho que no me gustan los bichos.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Contagio

Hoy pensaba en lo bien que me está haciendo el estar estudiando, aunque sólo vaya a ser durante cinco meses. Necesitaba tener una rutina diaria, algo que diera un poco de sentido a mis días. Necesitaba algo que llenara mi mente, no tanto para ocuparla con otras cosas (que también), sino precisamente para pensar con más claridad, para entender más cosas, para sentirme orgullosa de mí.

Necesitaba conocer gente nueva, ahora lo veo. Hablar de cosas con desconocidos que poco a poco pasan a ser conocidos, compañeros. Conocer gente de otros países, intercambiar opiniones sobre infinidad de cosas.

Los profesores también han tenido un papel clave. Que personas con una importante carrera profesional (en realidad no son profesores, son profesionales como la copa de un pino que nos vienen a dar clase) valore tu trabajo es más halagador de lo que podría haber imaginado.



Y todo eso cambia el estado de ánimo. Y no sólo me ha pasado a mí, sino a muchos de los que comparten clase conmigo. Estamos más animados, las conversaciones durante los descansos han tomado otro tono, aunque muchas veces hablamos de las mismas cosas que cuando empezamos.



Hoy todos teníamos un poco de miedo porque iniciábamos el módulo de inglés. Cinco horas de inglés cada día no resultan muy atractivas. Por suerte, han resultado ser cinco horas muy amenas, ya que el profesor le pone bastante chispa. A eso hay que sumarle su parecido con Benny Hill, aunque más delgado y con pelo rizado algo desaliñado; lo cual hace que el simple hecho de mirarle a la cara provoque, como mínimo, una sonrisa.









Hace un rato veía una entrevista a un señor (que no sé quien era) que hablaba del optimismo, la felicidad y esas cosas. La realidad es distinta según el ojo que la observa, está claro; pero también lo es cuando el mismo ojo lo enfoca desde distintas perspectivas. A veces la felicidad y el optimismo se contagian. Yo me estoy dejando contagiar un poco, creo que lo necesitaba. Después ya veré qué hago.






viernes, 7 de octubre de 2011

Nubes

En mi pequeño mundo (el que no va más allá de mí misma) los naipes me hacen de punto de libro.
Mi bonsai crece de forma indómita. Tiene las hojas demasiado grandes para ser un bonsai, pero a mí me parece más bonito así.

En mis días nublados suena la bossa nova, y me pongo el camisón del revés. Lavo los platos antes de tomarme el café, y al café le pongo azúcar de más.

Desde mi pequeño mundo imagino paisajes inhóspitos, con carreteras de arena interminables, coches clásicos y fotografías en blanco y negro.


¿Hoy es un viernes diferente o me lo parece a mí?

martes, 27 de septiembre de 2011

Mirar a los ojos

- Te escudas en desviar la mirada para eludir tu timidez.

El profesor no me conocía de nada. Era la primera vez que me veía, de hecho era la primera vez que le hablaba. Pero dio en el clavo.


Esta semana hemos empezado las clases de comunicación, en las que trabajamos sobretodo la no-verbal (que no es la de meter mano ni nada por el estilo, por desgracia). Nunca me había sentido tan analizada por alguien. Ésa era la finalidad, claro, que te analicen. Pero no es muy agradable, porque sabes que la vas a cagar.
Ponerte delante de veinte personas a hablar de ti ya de por sí intimida bastante, pero si encima tienes a una persona controlando cada gesto, cada tic lingüístico, cada mínima exteriorización de nervios; la presión es absoluta.

- Lo primero que has hecho al ponerte de pie ha sido rascarte el brazo, señal inequívoca de que estabas nerviosa.
Efectivamente. Habitualmente me pica todo (la nariz, el ojo, la pierna, otra vez la nariz...), así que cuando estoy nerviosa ya es la pera limonera. Yo no necesito exfoliantes.
- Has ladeado el cuerpo en un intento de autoprotegerte, de buscar un refugio.
Coño con el tío.
- Además, en lugar de mirarme a mí o a tus compañeros con seguridad, miras al techo, luego me miras a mí, luego miras la ventana, luego me miras a mí... Debes aprender a mantener la mirada con las personas a las que estás hablando.
Hijo de su madre. Ahí me ha dado en un punto débil que no he conseguido dominar jamás. Cuando estoy nerviosa o no quiero perder la concentración disperso la mirada. No lo puedo evitar.


Pasado mañana tengo que dar un breve discurso de unos cinco minutos, y el viernes, presentar un power point. Así, pim pam, sin apenas tiempo a asimilarlo. Dicho de otra manera, tengo 48 horas para aprender a mirar a los ojos de la gente y perder la vergüenza. Con lo cual:

Opción 1: puedo optar por ir sin gafas ni lentillas.
VENTAJA: como no veré a la gente, no me supondrá un problema mirar a la gente.
INCONVENIENTE: Con cuatro dioptrías y medio, por muy grande que sea la pantalla donde se proyecta el  power point, no veré un pijo.

Opción 2: colgar un cartel en el ascensor de mi bloque citando a los vecinos mañana a las 21h. en la escalera para hablarles del microcemento decorativo.

VENTAJA: como vengan todos los vecinos, pierdo el miedo escénico por cojones.
INCONVENIENTE: es más que probable que sólo vengan mi hermana y el vecino de al lado, dejemos la conferencia para otro día y nos vayamos a tomar una caña.

Opción 3: irme a Plaça Catalunya a hablar del microcemento decorativo.
VENTAJA: como hay tanto guiri y borracho por allí, el nivel de exigencia del auditorio no será demasiado elevado.
INCONVENIENTE: corro el peligro de ser devorada por las palomas (son unas muertas de hambre) o detenida por los Mossos (cualquier excusa vale después del 15M).


Opción 4: me pongo mala.
 ...
Yo creo que va a ser ésta.

jueves, 22 de septiembre de 2011

¿A qué número estoy llamando?

Suena el teléfono en casa de mi abuela.

TIRORIRORI TIRORIRORI...

LA YAYA: ¿Diga?
EL OTRO: Hola, ¿está Margarita?
LA YAYA: ¿Margarita? Nooo, se equivoca usted.
EL OTRO: Vaya... ¿a qué número estoy llamando?
LA YAYA: Al 16 bis.


Ay, de verdad, si es que me la tendría que llevar al club de la comedia.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Mi sábado por la tarde

Hoy he dedicado la tarde a hacer jardinería.

Hace tiempo me compré dos potus para casa, pero uno de ellos se me cayó por la ventana y se estrelló contra la terraza de la vecina del bajo. La planta aguantó el accidente y no murió (¡estas plantas no mueren nunca!), pero tras el trasplante no acabó de agarrar bien.

He decidido traérmela a casa de Ratman, donde tiene unas macetas en el balcón de esas de obra, y plantarla aquí, a ver si los nuevos aires le van bien.

Este ha sido el resultado:


A ver qué pasa.
De paso también diré que tenemos una albahaca en proceso (bueno, dos albahacas, pero la otra no acaba de crecer). Así está tras cuatro semanas desde la germinación (la otra es ésa pachucha que se ve al fondo):




Qué ganas de comerme un plato de pasta con tomate maduro rallado y hojas de albahaca frescas. Ah, y aceite de oliva.
No he podido resistirme a plantar un par de semillas más, a ver si agarran.





Como bonus track aquí os dejo con una foto de los que me han hecho compañía durante la tarde: el Chicho (izquierda, negro, tres años de edad -creo-, y rompebolas por excelencia) y la Tuni (derecha, pureta de... no sé, diez años o así; malhumorada, está en tratamiento por estrés -tócate los cojones, con la gata-):













jueves, 15 de septiembre de 2011

¿Café?

El escocés con jarras en lugar de pies consiguió un trabajo como camarero en una cafetería.
 - ¿Café?
- Sí, por favor.
Y levantaba la jarra derecha.
Con el tiempo, la clientela empezó a consumir más cortados que cafés solos.
- ¿Café?
- Sí, con leche, si puede ser - amplia sonrisa.
Levantaba la jarra derecha. Después la izquierda. Y la clienta se iba a trabajar más contenta que unas castañuelas.
Evidentemente, le subieron el sueldo en menos de lo que canta un gallo.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Conexiones

Recuerdo que cuando hice el curso de inserción laboral, hará unos doce años (¡¡puf!!), hicimos un módulo de electricidad que me encantaba. Uno de los talleres consistía en armar con cables, bombillas e interruptores maquetas de circuitos en paralelo, en serie y cosas por el estilo. La verdad es que era muy divertido, y bastaba con saber cómo conectar los distintos elementos para obtener resultados satisfactorios.




Con las personas las conexiones son algo complejas y, a mí particularmente, cada vez me lo parecen más. Me he encontrado con casos en los que me ha sido muy fácil conectar con algunas personas que acabo de conocer. El último caso me pasó en una cena. Me senté delante de una pareja a la que no conocía. Al principio la conversación arrancó de manera un poco forzada y típica: dónde vives, a qué te dedicas... pero resultó que cuando íbamos por los postres nos estábamos echando unas risas por vaya usted a saber qué divertida anécdota. Intercambiamos los teléfonos y tenemos una cena pendiente.
El mismo tipo de conexión positiva es la que puede surgir con personas que no conocemos personalmente a través del intercambio de comentarios en los blogs o e-mails. Habrá gente que no crea en este tipo de cosas, aunque yo estoy segura de que muchos de los que leéis esto tenéis, dentro de vuestros lectores del blog, a vuestros favoritos, a esos con los que os sentís más cómodos, esos que conectan más con vosotros.




Pero nos puede pasar que, de igual manera que podemos conectar al instante con una persona desconocida, podemos desconectar con una persona conocida. ¿Y si uno descubre que ha perdido la afinidad con esa persona después de muchos años? Puede tratarse de una pareja, de un amigo, de un familiar... alguien que en su día conectaba en muchos aspectos con nosotros, pero que con los años, por las circunstancias que sean, se ha distanciado, o nosotros nos hemos distanciado de él. En caso de que haya un distanciamiento por influencia de terceras personas, puede haber la posibilidad de solucionarlo, pero ¿qué pasa cuando la causa es que uno está en un momento de la vida distinto al del otro? ¿O que los intereses de ambos, con los años, han cambiado?

En estos últimos casos puede crearse el dilema de si mantener la relación por respeto a los años de amistad, pareja o parentesco (ya sabemos que quitarse a la familia de encima es difícil, jajajaja), o bien pensar en dejar esa relación porque no nos aporta nada, ni nos enriquece, ni la necesitamos.


En una pregunta-síntesis: ¿qué hacer cuando sentimos que alguien es prescindible?








(Sí, ya sé, demasiada filosofía existencial para estar a primeros de septiembre, pero lo hago por vosotros, así os hago pensar y os pongo las pilas para que arranquéis el mes a tope!!!)

martes, 6 de septiembre de 2011

Nunca digas nunca


Cuando ves que, todo y tu situación precaria general, sobrevives (algo que no acabas de entender del todo).
Cuando por fin asumes que dentro de lo malo tu vida podría ser peor.
En definitiva, cuando tras meses de caos interno y externo logras poner un mínimo (muy mínimo) de orden en tu día a día...
...tu hermana, ésa que comparte piso contigo actualmente, decide en este momento de su vida (y de la tuya) que ha llegado la hora de independizarse.

Nunca digas "nunca volveré a compartir piso con un desconocido".





¿Alguien me quiere alquilar una habitación?

martes, 30 de agosto de 2011

Las tablas abandonadas

Parece que quieran impregnar estas últimas horas vacacionales de cloro y la incomodidad de las toallas sobre el cemento. La piscina comunitaria del bloque está más viva que nunca, aunque tienen la playa a dos calles, literalmente, y hoy no hace nada de viento. Pero se ven con esa obligación de disfrutarla, claro, para eso pagan el mantenimiento durante todo el año.

Pero el verano, como todo, también se acaba. Quizá sería mejor decir 'las vacaciones estivales' se acaban, ya que seguramente tengamos un septiembre de lo más calentito.

Los gritos de los niños y adolescentes jugando en el agua suenan más agudos, más potentes; se percibe una diversión algo exasperada. Los padres han perdido parte de esa autoridad de días anteriores, cuando a las dos de la tarde se ponían firmes para ordenar que salieran del agua porque la comida estaba lista. Todos saben que les queda poco, que algunos ya se han ido y que ellos serán los siguientes.


A falta de un día para septiembre, para la vuelta al ciclo, la vuelta a las obligaciones, a los quehaceres... a falta de un día ya se respira otra cosa. Después de la arena, el sol, el cloro, la sal, las moreras y las buganvillas de las segundas residencias o apartamentos alquilados, vuelven a bajarse las persianas de las ventanas y balcones, a cerrarse con llave las puertas de las comunidades de vecinos, a guardarse las bicicletas en los garajes.

Y vuelven a quedar abandonadas las tablas de surf junto a los contenedores.




Dadme
sólo un día... un día y arranco.




viernes, 12 de agosto de 2011

Carta a una amiga

¡Hola, amiga! ¿Cómo va todo por ahí?


Hace un rato me he puesto a escribir a nuestra amiga común en Mallorca para explicarle que no podremos a verlos este año (puto dinero...), así que de paso he pensado en escribirte a ti, ya que nunca me conecto al chat, ni me bajo el skype ni nada. Soy lo más colgado que te puedas tirar a la cara (¿¿te acuerdas de esa frase?? ¡jajajaja!)


¿Como estáis? ¿Está haciendo un veranito majo por allí? Aquí el verano está siendo de lo más raro. El clima nada tiene que ver con veranos anteriores, las temperaturas son mucho más frescas (cosa que por otro lado se agradece, el calor es mucho más soportable), y además, el no viajar a ningún lado este año se me está haciendo más pesado de lo que creía. En cierto modo ya tengo ganas de que vuelva a empezar septiembre, para ponerme de nuevo en marcha.

En julio, además, empecé un curso a cargo del ayuntamiento que está bastante bien, es muy completo y dura hasta enero del año que viene. Me estoy poniendo al día en herramientas informáticas e inglés, algo que me hacía mucha falta. Así que espero que cuando lo finalice me sirva para buscar un trabajo mínimamente digno, aunque tal y como están las cosas por aquí imagino que será difícil... ¿Cómo van las cosas por Italia? Cada vez que dicen algo en las noticias pienso en vosotros. Estamos bien jodidos, ¿eh? ¡Jajajaja! Me tendréis que llevar a Argentina, chica, que parece que va por mejor camino que Europa.


Bueno, guapa, quería decirte que aunque no escriba, me acuerdo mucho de vosotros, voy viendo vuestras fotitos y ya tengo ganas de que nos volvamos a juntar.
Os quiero mucho, ¡besitos a todos!

sábado, 6 de agosto de 2011

La moto de la vecina

Hoy, paseando por el barrio, me he encontrado esto:

Era una moto medio hecha polvo a la que le habían pegado el siguiente cartel:


Para mi gusto es una nota demasiado formal y educada, pero entiendo que entre vecinos es mejor llevarse bien.

En cualquier caso, si yo fuera una de las afectadas y viera que en unos días la situación sigue siendo la misma, creo que mi reacción sería más bien esta:

sábado, 30 de julio de 2011

Por cuatro duros

Una joven recién independizada decide comprar algunas cosillas de segunda mano en el futucuario de su barrio para reducir gastos. Compra por muy buen precio una nevera recién llegada del 2029 made in Albacete (que por lo visto se convertirá en primer fabricante europeo de neveras en el futuro). El electrodoméstico, mediante un escáner integrado, detecta si el usuario sufre carencia de algún mineral o vitamina y elabora un menú personalizado. Su madre se pondrá contentísima.

Además ha encontrado a precio de ganga un invisibilizador de tabiques, que le va a venir perfecto para abrir algunos caminos de luz natural del salón exterior hasta su dormitorio, que es interior. Para ser del 2032 no le ha salido nada caro y además viene con un sistema tamizador para graduar la luz. Es ideal.



Mientras camina por la pequeña tienda atiborrada de útiles rebosantes de encanto ultramoderno, no entiende como la gente llena su casa con artículos de Ikea pudiendo comprar a precios de risa las antiguallas del futuro.

viernes, 29 de julio de 2011

¿Puedo bajar?

En un momento que he mirado por la ventana del salón (da al patio de recreo de un cole) he visto esto:



¡Jo, qué diver(*)! ¡Clases de verano al aire libre! Y como no me vendría mal un repaso de geografía me han dado ganas de gritar "¿PUEDO BAJAAAAR?" Seguro que me lo paso mejor que en casa pasando apuntes de "notas al pie", "tablas de contenidos", ... un rollazo. Hoy estoy que me distraigo con una mosca, y es que es el último viernes de julio y ya huele a vacaciones (hace sólo una semana que voy a clase, ¡y ya estoy pensando en las vacaciones, ¡jajajaj! Soy una caradura).


______________________________

(*)Los niños deben decir que diver los cojones. Hasta hace unos días tenían puesta una piscina de esas circulares desmontables (aún se ve la marca en el suelo), pero como no hemos tenido un julio muy fantástico, por lo visto la han sustituido por clases de verano. Jajajaj, ¡pobres!) (**)

(**)Esto en el Word vendría a ser una nota al pie.

lunes, 25 de julio de 2011

¡Al coleeeee!

Hoy he empezado un curso de formación a cargo del ayuntamiento. El primer bloque del curso dura un mes y es el de Ofimática: Word, Excel, Access, Power Point y Outlook. Cuando el profesor (la mar de majo, informal pero profesional, y muy bueno explicando. 1ª cosa que he aprendido hoy: definitivamente, me pone más un cerebro poderoso que un físico de infarto). Cuando el profesor, decía, nos ha preguntado uno a uno qué sabíamos de los programas que íbamos a tratar, yo le he comentado que estaba más o menos al corriente con el procesador de textos, nivel básico en hoja de cálculo y tirando a patata en base de datos. 2ª cosa que he aprendido hoy: en realidad no tenía ni puta idea de Word. ¡No sabía que tenía tantas cosas! (En mi defensa diré que el único curso de informática que he hecho en mi vida ha sido con Windows 98. Ha llovido un poco.) Hoy, todo y ser el primer día, he aprendido bastantes cosillas que no sabía.

En un momento durante la explicación de lo que iba a ser el funcionamiento del curso, el profesor nos ha comentado que era el primer año que habían decidido realizar exámenes evaluativos. Mientras alguno de los compañeros ha soltado un "vaya, hombre, ¡qué suerte hemos tenido!" irónico y cosas de ese estilo, yo he pensado para mis adentros "¡bien!". 3ª cosa que he aprendido hoy: soy igual de repelente que Mónica (esto lo entenderán los que hayan sido seguidores de la serie Friends).

Y la 4º cosa que he aprendido hoy: me tenía que tocar a mí la pesada de la clase al lado porque soy así de gafe. No se puede ser maruja cuarentona pesada, ir de lista ("yo sé word, se excel, sé todo, tengo el photoshop en casa, he trabajado para muchas multinacionales, he hecho varios cursos formativos, etc") y luego estar tocándome los cojones cada dos por tres porque no te va el ratón (tienes una imagen seleccionada, gilipollas), no sabes lo que ha dicho el profe (claro, si estás aún intentando enterarte del punto anterior) o me estás contando que te estuviste peleando con no sé qué historia del portátil de tu casa esta mañana. No digo que la mujer no tenga derecho a aprender, todos estamos ahí para eso, pero coño, cállate y escucha. He tenido que soltarle un "mira, es que si estoy por ti no me entero, avisa al profesor si no te sale" porque ya me estaba hinchando los cojones. Y no hay nada que me moleste más que una mosca cojonera cuando estoy intentando concentrarme en algo.


Lo bueno del curso es que es de lunes a viernes y me va a mantener ocupada, entretenida y encima me va a formar. Lo malo del curso es que es de lunes a viernes y como la plasta de mi izquierda me siga tocando la moral se va a comer el teclado.

viernes, 22 de julio de 2011

Surrealismos del día II

2ª entrevista de trabajo para la misma empresa
10:00h.

ENTREVISTADOR: Bueno, has trabajado de vendedora, tienes carné de conducir...
PECOSA: No, no tengo carné de conducir.
ENTREVISTADOR: ¿Como que no?
PECOSA: No tengo, en el currículum no lo pone en ningún lado y lo comenté en la entrevista anterior con el director.
ENTREVISTADOR: Bueno, no importa. Sigamos. Tu trabajo sería tal y tal pascual, y ganarías tanto de comisión de media por cada venta realizada.
PECOSA: De acuerdo, pero me dijeron en la entrevista anterior que había un sueldo mínimo garantizado, ¿de qué cifra estaríamos hablando?
ENTREVISTADOR: Ah, yo eso no lo sé.
PECOSA: ...
ENTREVISTADOR: Yo hago las segundas entrevistas que son las definitivas, pero lo del salario te lo tendrían que haber dicho en la anterior. Yo eso no lo llevo.
PECOSA: Me dijeron que las condiciones laborales las comentaríamos en esta entrevista. ¿Qué tipo de contrato me harían?
ENTREVISTADOR (se queda pensando un rato): Contrato laboral.
PECOSA: Ya, no va a ser un contrato de arras Ya, pero qué tipo de contrato: indefinido, de duración determinada...
ENTREVISTADOR: Bueno, un período de prueba y luego contrato laboral.
PECOSA: ¬¬


***


Hablando con mi abuela
11:30h.

YAYA: (...) Y entonse se quedó... ¿como se dise eso de cuando te farta agua? ¿Disecada?
PECOSA: Deshi
dratada.
YAYA: Eso.


***


Hablando con mi tía (hija de mi abuela)
16:00h.


TÍA: Porque yo qué quieres que te diga, esa mujer vive sottometida. Y eso no es vida, vamos.
PECOSA: O_o

martes, 19 de julio de 2011

¡Si no lo digo reviento!

Si hay algo para lo que soy increíblemente impaciente es para entregar regalos. Sobretodo si sé que son regalos que van a gustar. Hay veces que lo paso fatal los días previos a Navidades o a algún cumpleaños.


El próximo 19 de agosto es el cumpleaños de Ratman. Es un fanático de la música y cuando para mi cumpleaños me compré el plato de discos, se compró un vinilo de su músico favorito, Pat Metheny. Unos días más tarde me dijo: "Me has jodido la colección de CDs del Pat". Yo pensé "coño, ¿qué he hecho ya?". El tema era muy sencillo: tras haber escuchado el vinilo, el sonido de los CDs le resultaba muy enlatado, muy electrónico para ser jazz. Jajajaj, pobre, lleva coleccionando CDs de este artista desde los trece años, tiene tropecientos, y ahora quiere vinilos... Así que pensé que ya que había sido la impulsora del vinilo en casa y la fiebre se la había contagiado a él, nada mejor que regalarle para su cumpleaños algún disco.



Hace un par se semanas, un sábado noche que teníamos ambos el humor por los suelos, nos abrimos unas cervezas y nos pusimos a ver un concierto que se había bajado de una tal Joni Mitchell (seguro que alguno la conoceréis, yo como soy tan ignorante no tenía ni idea de quién era), concierto en el cual la guitarra era tocada por Pat Metheny, y el bajo por Jaco Pastorius (que personalmente me encanta). Desde el primer momento, la primera canción que sonó se llevó el humor de perros que llevábamos encima y llenó el ambiente de buen rollo.
Aquí dejo el vídeo de dicho concierto y de dicha canción. De turquesa, Joni Mitchell. Con camiseta amarilla (y sin acondicionador en el pelo), Pat Metheny. Y con camiseta roja (y dos polvos) Jaco Pastorius.


Joni Mitchell - In France They Kiss On Main Street on MUZU.


Como me gustó tanto, decidí comprarle ese concierto en vinilo. Fui a Discos Revolver, mi tienda favorita de vinilos en la calle Tallers, y me dijeron que lo habían tenido, pero que al ser de segunda mano no sabrían cuando podrían volver a tenerlo. Así que en un intento desesperado de conseguirlo, me metí a indagar por internet y acabé comprándolo en ebay. No había comprado jamás nada mediante esta página, y no tenía mucha idea de como iba el tema, pero lo máximo que iba a perder eran 20€ por un doble vinilo de segunda mano enviado desde Alemania, así que me arriesgué.

Y, por fin, esta mañana ha llegado el paquete. Las cubiertas están algo desgastadas, pero los discos están prácticamente nuevos, y el sonido, que al fin y al cabo es lo importante, es alucinante. Así que la compra ha sido un éxito total.

Ahora sólo falta envolverlo. Y guardarlo en el armario durante un mes.
Joder, un mes... ¿No se lo puedo dar ya?