martes, 24 de junio de 2008

El día después

Aún saboreando los restos de coca de San Juan de ayer.

Abrí los ojos a las 12 del mediodía, qué biennn...

Charla profunda y sincera tomando café.

Trabajo.

Ahora disfrutando las últimas horas del día.

Y ayer por la noche hacía un año que volvíamos a ser nosotros dos.

Voy a comer más coca, y por la noche me tomaré una copita del cava que sobró ayer.

Porque volvemos a ser nosotros dos.

lunes, 23 de junio de 2008

Ya está aquí...

A las 9:30 de la mañana del jueves ya no se podía caminar por la calle. Ya está aquí el verano y, como cada año, llega de golpe y nos da un golpe a todos, porque es tremendamente caluroso.

Hemos pasado del "me llevo la chaqueta por si acaso", "quizás llueva por la tarde", etc. a saber (y no equivocarse) que con una camiseta de tirantes tienes más que de sobras.

Después de casi un mes de fines de semana lluviosos, este fin de semana parecía que estuviéramos en pleno agosto. Ni un alma en las calles de este pueblecito costanero en el que me encuentro ahora mismo, pasando el puente de San Juan. Ni un alma, porque todas las almas (las almas puras, las almas perdidas, las almas penitentes... todas las almas) estaban en la playa.

Al atardecer, una vez puesto el sol, el paseo marítimo estaba lleno de esas almas que paseaban después de un día de playa, y todas las almas tenían un denominador común: iban en chanclas, con la toalla al hombro y bien bronceados.

Y es que había ganas de verano, pero ahora nos vamos a enterar. Porque este verano promete ser de aúpa, como vienen siendo, vaya...

Ahora: yo me acabo de depilar las piernas, me he traído el bikini y los vestiditos de verano; que en la terracita del apartamento de nuestros amigos han puesto una piscinita hinchable, en la que chapoteamos como gorrinos en un barrizal. Yo más contenta que unas castañuelas.

Voy a por la coca de Sant Joan de la pastelería y a poner el cava en la nevera. Feliz verbena de San Juan!

miércoles, 18 de junio de 2008

Aliens

Hoy me quedo a comer en la tienda, me he traído el taper con las sobras de la cena de ayer, porque tengo que bajar al centro a comprar "cosas de bebé". Tengo dos amigas embarazadas de seis meses, más dos primas que acaban de dar a luz... Y es que ahora hay como un nuevo baby boom, todo el mundo está preñado!!

Qué susto ver catálogos de "cosas de bebé", es todo requetecaro!! Toda una ruina esto de tener hijos... Empezando por la ropa de embarazada, que no deja de ser ropa de tallas grandes de estética más bien fea, que exponen en una tienda pre-mamá y te piden un riñón por prenda. No es de estrañar que mis amigas tiren de comprar ropa en mercadillos y tiendas del chino, a 3€ la prenda...! Y luego un carrito: 500€, y una trona: 200€, y los pañales... carísimos! Comprarse los Dodot es como comprarse las angulas en Navidad, que son tan caras, y al final compras "La Gula del Norte", que es más barata y pal caso viene a ser lo mismo...

Y lo que sufren las madres? Que si estrías, celulitis, los intestinos que se van para un lado, la vejiga se te aplasta para el otro... Y esa sensación de tener algo que se mueve dentro (algo con vida propia, digo; no un apéndice de nada...), que debe ser algo así como tener un alien dentro, no? Digo yo... Y el parto, que todas se hacen las "yo quiero tener un parto natural" y luego piden a gritos drogas a los médicos... Cuando ya nacen, está el primer momento de contacto, que ninguna madre olvida, que "qué bonito es...". Seamos sinceros: salvo algún caso excepcional, los recién nacidos SON FEOS. Es así. A parte al principio debe ser algo insulso: sólo duermen, lloran, cagan y encima te chupan la teta, cosa que, aunque forma parte de un vínculo hermoso entre madre e hijo, jode bastante a la madre, que acaba con los pezones hechos una pena...

En definitiva, que hasta que no llegan casi al año són aburridos, no dejan dormir, no hacen nada... Las madres están nueve meses (que se dice pronto pero son nueve meses) aguantando un sobrepeso brutal para luego dar a luz a un saquito carnoso al que te comerías a besos; cuando otras especies animales están gestando menos tiempo y los bichitos cuando nacen saben desenvolverse de narices! Lo que digo yo: que el ser humano en el fondo no es nadie...

En fin, voy a comprar "cosas de bebé", dejarme medio sueldo e irme haciendo a la idea (lentamente...) que, en unos años, quizás sea yo la que engorde, pida drogas a gritos en el parto, diga que mi hij@ es el más bonit@ del mundo, use un sacaleches(que nombre tan feo) y toda esa parafernalia que no deja de ser ese submundo en el que se vive cuando se tiene un hijo...

sábado, 14 de junio de 2008

Patosa

Imagina que vas a un concierto de un grupo que te gusta (y que es uno de los favoritos de tu pareja)

Imagina que no recuerdas que está prohibida la entrada de cámaras y coges la buena, en su bolsito con todos los accesorios.

Imagina que recuerdas que no se puede llevar cámara cuando ya estás llegando al recinto del concierto, en la otra punta de la ciudad, y no sabés que hacer con ella (porque eres un pardillo y te pones nervioso en esas situaciones).

Imagina que consigues disimularla entre la chaqueta que llevas colgada del brazo y, aunque te registran el bolso, no se dan cuenta y te dejan pasar.

Imagina que, ya contento, sacas mil fotos del concierto, de tus amigos, grabas videos...

Imagina que, al día siguiente, conectas la cámara al ordenador, copias la carpeta de las fotos al ordenador y cuando abres la carpeta del escritorio, no aparece nada. Y cuando miras en la cámara, no aparece nada. Miras en la Papelera de Reciclaje y no hay nada.

Imagina que no sabes que cojones has tocado, pero has eliminado las fotos, no están en ningun lado.



La que iba al concierto era yo

El grupo, era Radiohead, y sí, era uno de los favoritos de mi pareja, que quería mandar fotos por e-mail a su país.

Yo soy la pardilla que se pone nerviosa cuando tiene que pasar por el control de seguridad con la cámara escondida ( ya ves tú! pues yo como un flan, como si lo que tuviera bajo la chaqueta fuera un quilo de cocaína! ).

No fui yo quién sacó las fotos, fue mi pareja, tan contento él...

Pero sí soy yo, sí, la que no sabe QUÉ COJONES HA TOCADO PARA BORRAR LAS FOTOS DE LA PUÑETERA CÁMARA!

Ahora a ver con qué cara se lo digo. Suerte que se compró un póster... Quién no se consuela es porqué no quiere... no...?

jueves, 12 de junio de 2008

Futuras generaciones

Siguiendo un poco en la línea del post anterior (cuando una mujer se pone a criticar, que tiemble el mundo!!), que la cosa está jodida, no es ningun misterio. Que los grandes cambios no son de un día para el otro, no es ningun misterio. Y lo que tampoco cuesta mucho de ver es que si el mundo lo tienen que manejar las nuevas generaciones, lo llevamos claro.

Yo no tengo hijos, pero he sido pequeña, y comparo mi infancia y la infancia que tienen ahora los niños y no tiene nada que ver. Es realmente impactante ver cómo un niño de dos años sabe manejar una Nintendo portátil con lapicito táctil, cuando yo a esa edad jugaba con muñecos, o pintaba cuadernos. Los niños de ahora se aburren enseguida, están acostumbrados a las maquinitas, los ordenadores y los videojuegos desde que nacen (la culpa no es de ellos, claro, es de los padres, los mismos que tienen el móvil último modelo, que así los tienen entretenidos y sin molestar). Se acabó eso de jugar a las cartas en familia.

Y luego esa manía de hablar a los niños como si fueran tontos, con esa voz de bobalicones que hacen algunos padres. Está bien que de vez en cuando a uno le dé la tontería de la voz de padre que se le cae la baba, pero señores: si hay que reñir se riñe, y si hay que hablarles, se les habla, pero sin voz de Teletubbies, por favor.

Recuerdo que cuando nos íbamos de vacaciones toda la familia, y los adultos hacían la charla del café después de comer, quizás iba a la mesa por alguna tontería, o me metía en la conversación. Siempre recordaré las palabras de mis padres: "sssh, que estamos hablando los mayores". Y ahora eso no lo oigo, que si el niño habla o hace o mira el techo, todo el mundo encima, como si fuera un mono de feria.

Que no digo que no se les tenga que prestar atención, pero encuentro todo el show excesivo. Luego el resultado son adolescentes sobreprotegidos por los padres, que no saben hacer nada por sí solos, que piden lo que sea y lo tienen y que se creen que lo saben todo y no saben nada. Y faltan el respeto a profesores, padres y sociedad en general.

Voy a dejar salir mi orgullo, el que a veces obligo un poco a quedarse calladito, para decir que creo que la generación a la que pertenezco és la última que se salva. No quiero ni pensar en como irán las cosas el día de mañana.