jueves, 27 de noviembre de 2008

Feliz cumple, yaya

Acabamos de llamar a mi abuela para felicitarla. Apenas hemos pronunciado dos palabras.

Mi hermana la ha llamado y ha puesto el altavoz para que "hablemos" las dos con ella:

HERMANA (cantando): -¡Cumpleaaaaaaaños feliiiiiiiiiiiz, cumpleaaaaaaaaaaños feliiiiiiiiiz...!
YAYA (cantándose a ella misma):- ¡...Te deseeeeeeeamooooooo todooooooooo cumpleañooooooooo felíííííííí! ¡Bieeeeeeeen! ¡Grasia, grasia!
HERMANA: - ¿Y qué, cuántos son ya?
YAYA: - A vé, ¿cuánto' me esha?
HERMANA: - Mmmm... 81
YAYA: - ¡Que diseeee! 80, 80, ¡que ya son sufisiente, chiquilla! Porqué mira, que a mi eso de cumplí lo ochenta me resurta ya de un raro que aunque yo me vargo y subo y baho y musha' ya quisieran estar como yo hija pero mira que ya con ochenta y quién me lo iba a desí pero bueno mira he comprado un pahtel máh que ná pa' lo niño y eso porqué a mi me daba iguá pero lo he comprao pa ello'... - todo esto, sin respirar
HERMANA (interrumpiéndola): - Ah, bueno bueno, pues nada... Oye, ¿cómo ha ido por Córdoba? - y yo pensando "para qué habrá preguntado..."
YAYA: - Pue bien, bien, fui a la boda de la Pepa y me regalaron musha' cosa' y me dieron un borso que era roho pero un roho que a mi no me iba bien con el trahe y entonse le dihe que era mu bonito pero que no lo iba a llevá a la boda pero sí me puse un foulá que me dieron mu fino con lo' fleco y eso jijijji pue eso y fui a vé a la Manolita, a mi prima Carmen y bueno a la familia de tu abuelo y eso y bueno me salió un flemón que ya me ha bahao un poco pero que me fui a la boda con el flemón pero bueno mu bien al solesito pero que ya hase frehco pero bien y eso y bien...

Mi hermana y yo ya nos estábamos descojonando. Pero descojonando, no había quién la parara.

YAYA: -Bueno, ea, pásame con tu hermana, ehtá ahí, ¿no?
PECOSA: - Bueno, yaya, que sepas que lo he escuchado todo por el altavoz, así que puedes ahorrar saliva, si quieres...
YAYA: - Ah, bueno, pue' si ya lo ha' e'cushao no te lo repito pué...
PECOSA: -Bueno, a todo esto, felicidades, ¿eh? ¿81, no?
YAYA: - ¡Otra vé! ¡Ochenta, niña, ochenta! ¡Que ya tengo bahtante!
PECOSA: -¡Jajajajaj! Hombre, yaya... No es por nada, pero a esta edad ya como que da igual uno más o uno menos...


Más lengua que años, tiene mi abuela.

Qué aguante...

Un estudio (me río yo de las estadísticas... pero, en fin, era una notícia bloggeable...) ha dicho que una mujer puede tener hasta sesenta orgasmos seguidos.

Preguntas que me vienen a la cabeza:

- Sesenta son muchos, ¿no?
- ¿En qué se basan para sacar esta estadística? ¿Qué mujer ha conseguido tal proeza?
- En caso de existir esa mujer, ¿cuánto rato estuvo dale que te pego? ¿Y sin comer, ni beber, ni dormir? ¿O hacía como los ciclistas, que les van dando botellines de agua y barritas energéticas mientras ellos siguen sin parar?
- A lo que se me ocurre: dicha mujer, ¿sigue viva? ¿O después de la sexagésima vez se quedó en el sitio?
- Si dicha mujer sigue viva, ¿no acabó escocía con tanto trajín?
- Y lo más importante: ¿cuántos hombres le hicieron falta para la odisea? Porqué no creo que fuera uno solo...







(- Si fue uno solo, ¿quién es? ¿Dónde vive? ¿Cómo puedo contactar con él?

En vela

Supongo que como todos, odio dar vueltas en la cama. Siempre fui persona de tardar en dormirse de media a una hora, tranquilamente. Desde pequeña. Y hasta hace dos o tres años fue así. A partir de entonces, no entiendo bien porqué, la cosa cambió. Soy nocturna, siempre lo he dicho, y no suelo ponerme a dormir hasta bien pasada la medianoche. Eso sí en diez, quince minutos estoy roque.

Es por eso que a la que doy dos vueltas de más en la cama me pongo de los nervios. Y más de los nervios me pongo si ya vengo nerviosa. Y nerviosa lo soy un rato. Así que vamos mal.

Hace una hora se me cerraban los ojos. Apago la luz, los cierro. Me viene a la cabeza la conversación de esta mañana en el trabajo con la encargada y el contable en el local. Me viene a la cabeza el chiste que me hace el contable y la cara de mi encargada de arisca. Que el chiste tenía su gracia, pero conmigo no está para muchos cachondeos, ella. Pero yo me río, qué narices.
Me viene a la cabeza la compañera, cargada de virus y de historias caseras y familiares que no tengo ni pizca de ganas de escuchar. Le sobra verborrea. Le faltan (como siempre) ganas de trabajar. Le sobran las medallas a la Trabajadora del Año que se cuelga ella misma, a falta de abuela. Le falta alegría.
Me vienen a la cabeza mil cosas que le soltaría a mi jefe. Cosas que me tienen hasta las narices. Pero como el hombre va a la suya, pa' que.
Me viene a la cabeza que tengo que acabar de pintar unas paredes del local.
Me viene a la cabeza que la mesa que ha diseñado mi encargada y que han traído hoy para exponer es una mierda y esta hecha con el culo, como las demás cosas que hay suyas en la tienda a excepción de un par.

Joder. Y hace dos semanas era yo la que le decía a una compañera que tenía que dejar de lado el trabajo cuando estuviera en casa. Ja. Jaja.


Que pase ya esta semana. Mi consuelo es que a partir del lunes me llegan refuerzos. Una chica de lo más maja que se suma a la tienda.

Me estoy tomando una infusión. Al loro: tila, azahar, melisa y hierba luisa. Cóctel molotov. Del Mercadona, pero cóctel molotov.

A ver si me duermo ya, leches.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Muerte a Kitty

Que una persona sienta aprecio por esta simpática (¬¬) y conocida gatita me parece muy bien. Pero, como pasa con todo, los extremos son malos. Y, en este caso, malísimos.

Entiendo que una niñita quiera el bolsito de la Kitty, las horquillitas de la Kitty, las pulseritas y anillitos de la Kitty, el necesercito de la Kitty... Pero me parece un poco enfermizo que una persona que pase de los 20 años (y considero que estoy dando ya demasiado margen) sea fan número uno de un personajillo tan infantil y, a mi parecer, repipi. Pueeeeeeedo llegar a entender, poniéndome muuuuuuy comprensiva, que a una le haga gracia un monederito, o un neceser... Algún artículo del estilo. Lo puedo llegar a entender.

Lo que no entiendo, por más que lo intento, es que una persona sea tan enferma de la gatita esta. Y hablo con conocimiento de causa. Detallo: tiene 24 años. Lleva pulseras de plástico con la cara de la gata, anillos de plástico con la cara de la gata, monederito de la gata, ropa de la gata (camisetas, chandal, etcetcetcetc...)... Y además se compra pegatinitas de la gata de las narices que coloca a todo lo que tiene al alcance: a cajitas, a la carpeta de la universidad (UNIVERSIDAD), a libretitas, a papeles que cuelga en la nevera...

Por favor. A ver, por favor. Un poquito de seriedad. Que una cosa es que la juventud de hoy en día esté más infantilizada que la de antes. Pero otra cosa ya es esto.

Y hablo con la chica en cuestión por el Messenger, y en lugar de su foto, tiene la de la Kitty.

Y le compran una gatita (de verdad, no de peluche). Y le pone nombre, claro. Y le pone Kitty.

Me está saliendo urticaria. Que alguien haga algo, por favor.


martes, 25 de noviembre de 2008

Antónimos

Si un hombre al que le encantan las mujeres es un mujeriego, ¿cómo se le llama a la mujer que persigue a los hombres?

Nooooooooo, golfa no.

A ver, más escueto. ¿Cuál es el antónimo de mujeriego? ¿¿¿HOMBRERIEGA???

lunes, 24 de noviembre de 2008

No soy choni

Tengo nombre de choni. De quinqui. De garrula.

Ya hace algunas semanas que me está rondando el tema porqué, desde hace un tiempo, no paro de escuchar lo mismo.

Y acabo de leer un post de Danielovich, y al linkear en la definición de cani, no me ha sorprendido ver mi nombre entre los considerados "nombres cani".

Yo no lo entiendo: de pequeña, mi nombre era básicamente anglosajón, lo tenían algunas actrices conocidas y respetadas. O eso, o era nombre de fulana.

Ahora, resulta que es nombre de quinqui. Y lo es porqué desde hace algun tiempo entre los quinquis se ha puesto de moda bautizar a los críos con nombres extranjeros y/o exóticos. Y cómo ahora el mundo nen está lleno de Yasmins, Jennifers, Alexandras, Jessicas, Jonatans, Jeremis... Pues eso, una mujer (en el caso que me concierne) poseedora de este nombre pasa a ser, por etiquetación, una quinqui.

Pues, desde aquí, le digo al mundo que no soy una choni. Malhablada en ocasiones si queréis, con mala leche a veces. Sí. Pero no choni. Que una, si quiere, es muy fina.

A ver que pasa, hombre.

viernes, 21 de noviembre de 2008

A los hombres que lean este post 2

¿¿CÓMO PUEDE SER QUE NO OS MOLESTE ESO COLGANDO AHÍ??

video

(...al loro con el vídeo...)

¡¡¿¿OTRA VEZ??!!

HERMANA: -Mañana al final trabajo, qué palo... Siempre que tienes tú el sábado de fiesta para estar en casa, yo no puedo estar por el tema que sea. No coincidimos nunca...
PECOSA: -Tranquila, tampoco te creas... Como no tengo un duro, me quedaré en cas limpiando, haciendo bricolaje, depilándome... De maruja y eso...
HERMANA: -Ah, ahora que lo nombras... Entonces, ¿me toca la comida y el...? ... O_O! ¡JAAAAAAAAAAAJAJAJA!
PECOSA: - ¡No me lo puedo creer! ¡¡¿¿OTRA VEZ??!!

lunes, 17 de noviembre de 2008

Mi casa: vida y milagros (Episodio 3)

Hoy: LA ESTANTERÍA FEA DEL PASILLO


Y es que tengo una estantería en el pasillo tremendamente fea. El pasillo ya hace poca gracia, ya que es el típico pasillo laaaaaaaaargo y estrecho y con forma de codo (sí, más de una vez, en plena noche, he tenido que levantarme de la cama para ir al baño y no he podido evitar correr. El escenario hace a una pensar que al girar el codo del pasillo, habrá algun psicópata, monstruo o algo por el estilo. Es así, tenga uno la edad que tenga).



El caso es que, al ser la estantería a medida, supone un jaleo tremendo sacarla. Así que decidí poner cosas que no me dieran miedo, para hacer el paso por allí más llevadero. Triste pero cierto. Lo sé.



Poco a poco fui colocando algunas cosas, primero sin orden, tal y como venía. Pero poco a poco, se fueron creando diveros puntos de interés, por así decirlo (interés mío, que otro pensará -como ya ha pasado con mi hermana, por ejemplo- que lo que hay en esa estantería le importa un pimiento). Con lo cual, el resultado es el siguiente:



  • Sección "cine y series": fotos varias, como la ardillita prehistórica de Ice Age, fotogramas de pelis de Tarantino, un póster-caricatura de "El Jueves" de Lost...

  • Sección "mis hobbies": un par de trofeos de pesca de cuando era pequeña, y los dimplomas de los trimestres de flamenco

  • Sección "deportes": en esta hay dos subgrupos: mi sección, consistente en minreliquias de motos de Valentino Rossi, collages de fotos y pegatinas suyas, unas fotos que me regalaron mis primitos en las que sale junto a un Ferrari, etc; y la sección de Ratman (que se sumó a la decoración de la estantería fea del pasillo tenebroso) colocando fotos de Messi, Maradona, Caniggia, entraditas de fútbol y el balón de Argentina que le compré en el Decathlón.




Jeje... Así no tengo tanto miedo... ^-^'




sábado, 15 de noviembre de 2008

Si lo hubiera querido hacer a propósito, no le hubiera salido

HERMANA: - Qué me toca limpiar esta semana, ¿la comida y el cocenor?
PECOSA: - ¿¿O_O?? ¡¡Jaaaaaaaajajajajja!!

jueves, 13 de noviembre de 2008

Si uno quiere ahorrar, ahorra

Ayer por la noche, me desmaquillaba los ojos con uno de esos discos desmaquillantes (novedad en mi vida, dado que hasta ahora había usado algodón o, en su defecto, papel de wáter); y pensaba en lo rata que soy. Luego digo de Ratman, pobrecito...

Todo viene porque en lugar de usar un disco desmaquillante para cada ojo, uso el mismo por las dos caras: una cara por ojo. También es verdad que no suelo maquillarme excesivamente, por lo que pringo poco el disquito de potingue desmaquillante (por eso, y por que hay que ahorrar en desmaquillante, claro...).

Entonces me vinieron a la mente las raterías que hago siempre, como si de cosas normales se tratara. A saber:

  • Pañuelos de papel. ¿Por qué los hacen con tantas capas? Yo, realmente, no los necesito tan tupidos, así que separo las capas y de un pañuelo, hago dos. Que hay que ahorrar en kleenex, hombre...
  • Cinta adhesiva (celo, vamos). Cuando tengo que usarlo para colgar algun cartelito en la tienda, procuro cortarlo en trocitos que no superen los 2cm. de largo. Total, pegar, pega igual si mide 2 que si mide 4, así que procuro ser escueta, así el celo dura más. Que hay que ahorrar en celo, hombre...
  • Tacos/blocs de notas. En lugar de usar (como el resto de compañeras) un bloc o taco de notas, uso las páginas de una agenda de sobremesa (de esas que pasas una hoja por día) del 2006 que encontré sin estrenar en uno de los cajones. ¿Cómo iba a tirarla, sin estrenar? Que hay que ahorrar en blocs de notas, hombre...
  • Pilas. Ahora caso todo va con baterías recargables; pero recuerdo cuando usaba walkman y despertador analógico (¡qué tiempos!), que cuando las pilas no tenían suficiente potencia para hacer que el walkman funcionara, las pasaba al despertador, que no precisaba tanta, y así las acababa de gastar. Que había que ahorrar en pilas, hombre...
  • Hilo de coser. Soy de ésas que, cuando se cose algo, apura hasta el máximo la longitud del hilo, de manera que, cuando tengo que hacer el nudo porqué ya se me termina, casi nunca me llega, se me desenhebra la aguja y termino por deshacer algunos puntos para que el hilo "crezca" un poco, vuelvo a enhebrar la aguja y, entonces sí, coso el nudo. Una perdida de tiempo, sí. Pero es que hay que ahorrar en mercería...
Y paro, porqué más de uno dejará de hablarme, por rarita. Porqué todo esto no son "cosas que una hace en tiempos de crisis", son cosas que una lleva haciendo toda la vida. Lo de los kleenex, por ejemplo, lo aprendí de mi madre. Y entre lo que se aprende y que una es catalana y es de la Virgen del Puño, pues pasan estas cosas.

Menos mal que estoy con un hombre que me entiende, o eso quiero pensar... O si no me entiende, como mínimo me aguanta. Otro ya me hubiera dado puerta.

Luz

¡¡¡Tirurirurí, tirurirurí!!
"Oye, ¿has llamada fulanito?
¡Ding dong!
"Ay, que tengo que mandar aquél fax..."
¡¡Tirurirurí, tirurirurí!!
"Hoy encima pasa el jefe por la tienda, ¿no?"
"Ostras, que hay que preparar el pedido aquél..."
¡Ding, dong!
"Que me han dicho que te han dicho que le han dicho..."


13:30h. CERRADO

Tras unos días de nubes y lluvia, hoy el sol está de lo más brillante. Pero no tiene ese brillo que ciega, que molesta a la vista. Es un brillo dorado, que hace que todo lo que tocan los rayos de sol tome un aire luminoso. Me pongo a escuchar Portishead mientras camino. ¡Ay...! (Suspiro)¡Barcelona está resplandeciente...!
Nota de la bloguista: ahora, como he dicho que hace un día precioso, esta tarde lloverá. De hecho, ya se ha nublado.

martes, 11 de noviembre de 2008

El día en el que me vendí a cambio de dinero

Hoy me encontraba en casa de unos clientes revisando un armario cuyas puertas correderas se atascaban. Llaman al timbre:

Clienta: - Debe ser el chico de las puertas de las habitaciones -la clienta estaba de obras-. Ahora mismo vengo.
Pecosa: - Tranquila, yo sigo con lo mío.

Oigo de fondo que van hablando, mientras miran una por una las puertas de las habitaciones que ya están cambiadas. Llegan al dormitorio, donde me encuentro yo:

Señor de las puertas: - Hola, qué tal...
Pecosa: - Hola, buenas tardes
Clienta (dirigiéndose al señor de las puertas): - Si es que, para colmo de todo el jaleo que tengo en casa, se me estropea el armario y la chica me lo está mirando... En fin -volviendo a mirar la puerta de la habitación-, sí, están quedando muy bien las puertas, son muy bonitas.
Señor de las puertas (con aire campechano): - ¡La chica de los armarios sí que es maja! ¡A ver si me la voy a llevar!
Pecosa (siguiendo el cachondeo y el tono campechano): -¡Jajaja! ¡Sí, hombre! ¡Aquí si no es previo pago, nada!
Señor de las puertas: - ...
Clienta: - ...
Pecosa: - O_OU


Podría haber dicho algo en plan "la chica no está a la venta" o "eso tendrá que hablarlo con mi jefe", cosas que se dicen siempre, vaya. Pero no. En lugar de eso; mi cerebro, lejos de escoger la frase adecuada y graciosa de turno del archivo de "Frases Graciosas de Turno", escogió la primera que encontró. Asi, al azar. Y mi boca, otra que va a su rollo y dice lo que cerebro le manda, pues suelta esa barbaridad.

Sí. He quedado como una fulana.

sábado, 8 de noviembre de 2008

¡Maculai Culquin!

Mi hermana ha quedado esta noche, Ratman ha salido con un amigo y yo me he quedado sola en casa. He cenado sopita, me he embutido en el pijama y los calcetines de dedos y me he tumbado en el sofá con la mantita. Hago zapping a ver si hay algo... ¡Solo en casa! Me la sé de memoria, y la dan año sí año también, soy consciente; pero hace tiempo que no la veo. Además la pillo justo cuando empieza la movida con los ladrones. ¡JIJ! ^^

viernes, 7 de noviembre de 2008

Los sueños (por suerte) sueños son...

No sé si habrá sido por el hecho de haber visto ayer el vídeo del blog de Chuikov, o por estar rodeada de preñadas, parturientas y bebés varios; pero esta noche he soñado que estaba embarazada de gemelos. A falta de uno, dos. Y le decía a Ratman: "tranquilo, te doy libertad para que te involucres en el grado que quieras, sin problemas". E iba yo con una incipiente barriga al médico, en plan soy-de-lo-más-feliz-siendo-madre-soltera, y me iba al súper a comprar...

...

Ah, y también he soñado que me intentaban robar en el metro.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Marque A, B, C o D

Buscando información sobre la ciclotimia, he dado con unos tests psicológicos y, como me aburría, he hecho alguno. Con ellos he descubierto que:

  • Puede ser que tenga un trastorno bipolar del tipo II (y me recomiendan un psicólogo)
  • No soy una persona que se preocupe excesivamente de las cosas
  • Tengo una emocionalidad dura, práctica y desapasionada; que posiblemente sea una máscara de cara a los demás
  • No estoy del todo satisfecha con mi vida
  • Tengo un déficit moderado de atención (y me recomiendan un psicólogo)
  • Soy una inconformista y una rebelde social, a la que no le importa ser apartada de un grupo
  • No estoy particularmente interesada en moverme hacia el futuro al ritmo al que nuestra sociedad avanza
  • Aunque en ocasiones puedo quebrantar la ley, no soy una criminal en potencia

Cosa que demuestra que de poco sirven esos tests: la mayoría de cosas, ya las sabía.

martes, 4 de noviembre de 2008

Gracias a Dios, salimos en la tele...

¿Desde cuando la iglesia se anuncia en la tele?

Acabo de ver un anuncio en plan la-iglesia-está-presente-en-mi-vida.

...

Ojo al eslógan: "hay tantos que necesitan tanto...". El anuncio es del Programa para el Sostenimiento Económico de la Iglesia.

...

Si hay tantos que necesitan tanto, ¿por qué, en lugar de sostener la iglesia y todo eso, venden los anillos y coronas de oro y pedruscones y togas de telas carísimas del Papa? ¿Por qué no inventarian todas las "humildes pertenencias" que tiene la iglesia en el Vaticano, por ejemplo, para ver si eso les da para algo?

lunes, 3 de noviembre de 2008

De mayor quiero ser Alice Gould

Y es que no es para menos. Su inteligencia, elegancia, encanto personal y, porqué no decirlo, extravagancia han hecho de ella mi personaje literario femenino favorito.

Hablo del libro Los renglones torcidos de Dios, de Torcuato Luca de Tena, que me prestaron hace poco; diciéndome que era un libro genial. No me engañaron. Es un libro alucinante.

La historia se desarrolla en un manicomio, desde el momento en que Alice Gould,señora de Almenara, ingresa en él. Ella dice ser una detective privada que está allí para investigar un crimen. Lo que dice su historial tiene poco que ver con su versión: se trata de una mujer obsesionada con asesinar mediante envenenamiento a su marido, y poseedora de una cualidad que la hace peligrosísima: su gran capacidad para mentir, y hacer creer a los demás sus mentiras dada la gran inteligencia que posee. E incluso, una vez descubierto su embuste, argumentar porqué mintió en su día y dar una explicación de lo más razonable; haciendo dudar a los demás de si era entoces o ahora cuando miente.

La compleja, y sobretodo, encantadora persona y personalidad de Alice Gould se descubre entre locos de todos los calibres: fóbicos al agua, falsos mutistas y ciegos voluntarios, niños que imitan enfermizamente todo cuanto ven, hombres que mantienen la postura en la que los dejas (como si fuera un muñeco articulable), onanistas obsesivas... Una retahíla de personajes de lo más variopinto, incluyendo en ellos el personal médico (que también los hay para todos los gustos).

Un libro que lo vuelve a uno loco (nunca mejor dicho) y dudoso de creer si Alicia es o no una demente. Además de la gran labor del autor (que se internó en un manicomio para estudiar los comportamientos de los enfermos y escribir su libro, en el que plasmó algunas de las experiencias vividas) de hacernos ver lo que pasa desde la mente de sus distintos personajes: a veces desde el pensamiento de Alice Gould, otras desde la mente del Director del centro... Cosa que aumenta nuestra confusión, impidiéndonos sacar conclusión alguna.

Me quedo con: Rómulo y la "Niña Oscilante" (dos niños que tocan el alma), el Dr. César Arellano e Ignacio Urquieta (doctor y enfermo, respectivamente; inevitable enamorarse de ellos), "el Autor de la Teoría de los Nueve Universos" (otro enfermo, de los que están más allá que acá, pero un amor); y, como ya he dicho antes, Alice Gould, "La rubia", "la Almenara", "la detective".

Hala, todos a leer.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Te quiero, te pego

Esta mañana, Ratman dormía. Yo leía en el salón, cuyo tabique colinda con el piso de al lado al que recientemente se ha mudado una pareja.

Ratman ya me había comentado que los vecinos se peleaban a menudo, y no sólo a gritos. Bien, hoy he tenido la oportunidad de comprobarlo. Golpes, insultos, gritos, niños llorando... Tras tres horas de espectáculo en vivo y en directo, la poli. En fin. Un sábado por la mañana de lo más encantador.

Lo más sorprendente es que ella, con toda la tranquilidad del mundo, sin un ápice de alteración o miedo en su voz, lo llamaba loco, o decía a la vecina cuando ésta le ha preguntado, que no pasaba nada. Lo mismo con la policía.

A mi parecer, y con lo poco que conozco de estos casos (porqué por suerte, ni los he vivido, ni los he tenido cerca), me voy a atrever a hacer una observación; siempre bajo mi conocimiento y punto de vista (puedo estar o no equivocada). La víctima de los malos tratos tiene dos opciones: denunciar o no denunciar. Dentro de las que no denuncian, yo veo dos subgrupos (que no quiere decir que no haya más):

a) la víctima que vive bajo el miedo, pero que desea denunciar
b) la víctima que asume esa forma de vida como la normal, y la acepta, encubriendo y justificando muchas veces al maltratador.

(En el segundo grupo se podría incluir al mediático caso Neira, en el que la víctima de los malos tratos de su pareja, no satisfecha con no denunciar al agresor y defenderle; se paseó, con toda su caradura y previo pago, por supuesto; por varios platós de televisión.)

Pues a eso me refiero. No digo, ni mucho menos, que la violencia esté justificada. EN NINGÚN CASO LO ESTÁ. Sólo digo que parece que haya gente que le guste vivir así, porqué ni hacen nada al respecto, ni aceptan ayuda, ni agradecen a los que les puedan salvar la vida en un momento dado.

Mientras estoy escribiendo esto, sigo oyendo discusiones al otro lado del tabique. Parece que hay gente que le encanta vivir así. Cada uno sabrá. Qué triste.

Mi casa: vida y milagros (Episodio 2)

De lo que es el piso ahora a lo que era entonces, ha llovido mucho...


Como no teníamos sofá, lo montamos con unos palés sobre el que pusimos dos colchones individuales. Quedó tipo chaise longue, pero a lo cutre. MUY a lo cutre. Luego, el chaise-longue-versión-chapuza pasó a ser sustituido por el sofá-más-barato-de-ikea. Era lo que había...


Por otro lado, la nevera que teníamos debía ser de la época de Franco como mínimo. Eso sí: funcionaba de perlas, que ya se sabe que antes las cosas se hacían para que duraran, no como ahora.

No teníamos ningún tipo de cortina, así que nuestra casa era como un Gran Hermano, cosa que nunca nos preocupó...

Las paredes del piso hacía siglos que no las pintaba nadie. Así que mi padre nos echó un cable y nos pintó las habitaciones, el pasillo, el baño. Una vez más, un solete.
Pero, claro, el comedor no se pintó porqué era un follón. Así que se quedó tal cual estaba. Imaginaos: el gotelé ese feo ennegrecido (porqué era más gris que blanco), los palés con los colchones por el suelo, una estantería que había altísima, que la tumbamos en horizontal en plan "mueblecito bajo" ( ¡¡O_O!! ) y la decoración comprada en el chino. Además, la luz del salón era fluorescente, como la de la cocina. El conjunto era penoso. Cero calidez. Cero hogar.

Por suerte, con el tiempo y un curso de interiorismo (y madurar, que hace mucho), tras la marcha de mi compañera de piso, estuve unos meses sola en el piso e hice algunos cambios... Hoy el piso parece otro.