sábado, 6 de febrero de 2010

Programados para creer

Hacía unos meses que, por descuido, despiste, o tener otras cosas en la cabeza; dejé de ver el programa Redes, que conduce el genial Eduardo Punset.

Hoy, en un momento de aburrimiento pero apacible soledad en casa (mi hermana tiene ligue nuevo) me ha venido a la cabeza el programa, y rápidamente me he ido a su web para seguir viendo desde donde lo dejé. Redes me parece un programa lleno de curiosidades, por lo que me divierte infinitamente.

El programa que acabo de ver se titula Programados para creer. Primer dato importante: "programados", no "educados" (aunque evidentemente, la educación influye).

No pretendo exponer aquí lo que se cuenta en este episodio (nunca podría hacerlo tan, tan bien como lo hacen ellos). Sí lo resumo con su explicación de que el ser humano posee una necesidad, o cualidad, innata (INNATA, no adquirida en vida) de creer en algo que esté por encima de él. De ahí se derivan las religiones, creencias en la vida tras la muerte, supersticiones, o poderes que otorgamos a algunos objetos (al pasar o no bajo una escalera, o tener un bolígrafo de la suerte para los exámenes...)


Podría decir tantas cosas al respecto tras haber visto el reportaje... pero no me da para un post, ni para dos.

El caso es que mientras lo veía, pensaba en que yo tuve mi época creyente (inevitable yendo a un colegio de monjas, aunque creo que en el fondo no me creía demasiado la historia... siempre me tiró más Darwin), y tuve mi época supersticiosa, y la de creer en cosas sobrenaturales y paranormales. A día de hoy, puedo decir que no me queda nada de eso.
Pero como todos somos humanos y al parecer esto es condición humana, me he buscado mi punto "sobrenatural". Aplicándome el cuento o, mejor dicho, aplicándome la CIENCIA , he encontrado mi tendón de Aquiles:

En mis tiempos de instituto, empecé a usar un anillito en el dedo anular. Empezó siendo algo puramente estético para acabar siendo algo sin lo que no podía estar. Si salía a la calle, no salía nunca sin el anillo puesto. Y si alguna vez me lo olvidaba, estaba intranquila.
Han pasado quince años y me sigue sucediendo exactamente lo mismo. En alguna ocasión, me he dado cuenta en el ascensor de que no lo llevaba puesto, y he vuelto a subir. Pero no he subido porque me guste llevar el anillo (que también), sino porque si no lo llevo me siento desnuda, desprotegida.

El poder del anillo...


Realmente, los seres humanos estamos como cabras.

18 comentarios:

El Zorrocloco dijo...

Luego le echaré un vistazo al programa, pero así, a bote pronto, supongo que estoy mal programado entonces. A no ser que contemos la teoría de la evolución como algo más grande que nosotros mismos, que lo es. De pequeño, más que creer en Dios, tenía pequeñas supersticiones que más bien eran apuestas conmigo mismo, del palo de: "si encesto en la papelera a la primera" o "si logro entrar en casa antes de que cierra la puerta del ascensor...", pero jamás me las tomé en serio. Supongo que eran más manías que otra cosa.

No sabía que se podía leer redes online. ¡Muchas gracias! =)

Música dijo...

Yo me he unido al grupo en facebook: iniciativa para que Punset explique a Hugo que pasa en la Isla, nena,lo llamamos y nos vamos a vivir todos juntos?, todas las cabritas huérfanas juntas...más biiiiiiennnn

ulises dijo...

Yo creo que esa necesidad es biológicamente explicable por la necesidad de protección materna.
Es cierto que en la prehistoria se alaba a la madre tierra, el sol y el agua por ser la proveedora de alimento y calor.
Cuando tenga un ratito lo veré para hablar con conocimiento de causa.
Lo que pasa en la isla está claro hay unos semidioses que no pueden matarse entre ellos y usan a los humanos como peones de ajedrez.
El dios que odia tanto a Jacob utiliza el cuerpo de Lock para que convenza a Ben para asesinar a Jacob. Ya lo decía Nietzche solo el hombre es el que debe matar a dios.
Madre mía, que pedante soy.

Pecosa dijo...

Zorrocloco, y bueno, esas supersticiones eran tu punto programado, pues. :)
En la web puedes leer el blog de Punset y ver los vídeos de los programas.

Música, no te quepa duda de que me uno a ese grupo ya mismo.

Ulises, ¡oooooh! ¿¿Qué pedante?? Maravillada me has dejado con tus explicaciones. Grande.

Mica dijo...

Me ha pasado lo mismo, como lo han cambiado de día, se me olvida y me lo pierdo. Tengo que ponerme al día.
A mí me pasa un poco lo mismo con las supersticiones o como quieras llamarlo. Me compré una de esas pulseritas de deseo ( ni me acuerdo de lo que pedí) que el día que la pierdas, se te cumple lo que pediste. A día de hoy ( unos 8 años después) la sigo llevando totalmente andrajosa, pero soy incapaz de quitármela.Incluso fuí con ella a la boda de mi hermana, aunque la tapé con otra pulsera más grande. Pero aún con esas se veía. No tengo remedio.

nexus. dijo...

Mi profesor de filosofía siempre decía que la creencias en lo sobrenatural eran un dique que contenían las posibles actuaciones antisociales, vamos que si no existía la creencia en una vida futura mejor, nada impedía a la gente sublevarse contra el poder establecido, como ahora hay otros mecanismos de control, no es necesario creer en Dioses.
En fin, todo el mundo tiene un punto de superstición, quien lo niega, simplemente se engaña a si mismo.

Yo también tengo un anillo, aunque lo he perdido varias veces, siempre ha vuelto conmigo.

El escritor Jules Renard (no lo puedo evitar, soy adicto a las citas) dejó dicho que "Desconozco si dios existe, pero sería mejor para su reputación que no existiera."
un saludo.
Salud y República!!
Nexus.

Misaoshi dijo...

Pues eso sólo me pasa con las bragas y las gafas.

Sin bragas me siento desnuda (el potorro calentito siempre), y sin gafas no veo.

Luego todo lo demás...

Lo que no entiendo y es algo que se me escapa... ¿por qué tengo tanto miedo en las películas de miedo/fantasmas/niñas japonesas, si no creo en NADA de eso y tras ver una no puedo dormir sola ni apagar la luz?

Soy imbécil.

chuikov dijo...

yo estoy con ulises, creo que es una necesidad de protección (los más supersticiosos son más vulnerables)
quizás lo de tu anillo sea más una rutina agradable que una superstición: si salimos a la calle sin cartera y sin móvil parece que no podremos superar cualquier contratiempo.

La exorsister dijo...

Yo después de muchos años de colegio de monjas, llegué a la conclusión de que era demasiado racional para creer en un Dios todopoderoso y bondadoso que controla nuestros destinos y satisface nuestros ruegos... no cuela, como tú, soy más de Darwin.

Sin embargo, creo que desde un punto de vista científico, se podría considerar que hay tantas cosas que no sabemos o que no podemos comprender, que sí es posible que exista algo "más allá". No en plan fantasmagórico, sino en plan más allá del conocimiento humano. Pero a lo mejor existe y pasa de nosotros como de la mierda, quién sabe!

Menudo rollo te acabo de soltar.

Un saludo.

H@n dijo...

Según lo describes parece mas pura manía que superstición.
Porque las manías son "hábitos que impiden hacer una vida normal" (en caso de incumplirlos) pero no crees (por lo que entiendo yo de la entrada) que el anillo te de superpoderes, o super suerte o super nada... (no como el trozo de uña de gamusino que me hace invisible cuando me lo pongo en la oreja)

Loco dijo...

Coincido con varios tertulianos en que es una necesidad de protección. Yo creo que hay objetos que, por muy tonto que le pueda parecer a algunos, creamos un vínculo del que no nos podemos desprender.
A medida que crecemos vamos cambiando de objeto (yo tengo y he tenido varios).

En cuanto a la isla y Punset, mejor que no vaya o nos desmonta la trama en 0,5.

Pecosa dijo...

Mica, las mismas pulseritas de los deseos llevo yo en el tobillo desde hace unos seis años.

Nexus, siempre hay una intención de controlar a la sociedad, eso está claro... Muy buena la cita.

Misaoshi, con lo bien que se está en bolas...
Los de los miedos y terrores ya es otra historia.

Chuikov, es una rutina, sí. Pero a veces me pasaba que si me sucedía algo negativo un día que me había dejado el anillo en casa pensaba: "eso es porque no lo llevo puesto".

Exorsister, una de las frases que más he oído decir a Punset es que existen más preguntas sin respuesta que preguntas con respuesta.

H@n, lo del "poder del anillo" lo decía haciendo un guiño a El Señor de los Anillos. No creo en que nada tenga poderes. Quizás sí es más una cosa de protección o costumbre (no sé, como usar sujetador, o algo así...)

Loco, yo también he tenido varios amuletillos, aunque cada vez menos, por no decirte prácticamente ninguno.
Y Punset que se quede en su casa, sí. Va a ser mejor.

Manzanero dijo...

¡Yo si tengo algo de la suerte! Vale, puede parecer ridículo, pero... es una piedra. Sí, una piedra estas pequeñas, de grava vamos. Minúscula, roja, sin ninguna forma chula ni nada, pero es mi piedra.

Saliendo del gimnasio del instituto:
Yo: Oye, tengo una piedra en el bolsillo. ¿De donde ha salido?
Amiga: No sé, tírala.
Yo: No, es mia.

Eso pasó hace cuatro meses y desde entonces siempre salgo de casa con la minúscula piedrecita en el bolsillo de la chaqueta! (:

Un abrazo! (:

PD. Preferiria un anillo como el tuyo, pero cada uno tiene lo suyo.

juanjo dijo...

Hola pecosa:curiosamente hace algun tiempo escribi una entrada sobre ese tema.....he intentado transcribirtelo aqui pero alparecer tenia demasiados caracteres y no me ha sido posible.Si te apetece puedes leerlo en mi blog con fecha del 20 de Diciembre.Espero que no te aburra mucho
Un saludo y te seguire leyendo

Pecosa dijo...

Manzanero, tu piedra es totalmente respetable.

Juanjo, realmente es un tema interesante. Me pasaré por tu blog, gracias por pasar por el mío.

peibol dijo...

A Frodo le venía pasando lo mismo XD. Punsent se sale :D

Pecosa dijo...

Se sale la hostia. Larga vida a Punset.

Música dijo...

ay los vínculos con los anillos y lo que no son los anillos, a mi me ecantan, son cosas que nos hacen sentir bien, una marca de identidad, Mica me ha recordado con su pulsera a otra que me trajeron de Brasil, una cinta azul que pedías un deseo y lo mismo, no te la podías quitar...anda que cuantas bodas, nocheviejas...y nada, y un día se rompió y la guardé y cual fué mi sorpresa que el deseo se cumplió. Eso aumenta mi vulnerabilidad! lo dejo todo en mano de las pulseras?, son tannnn tiernnas...
Ulises, de pedante nada, x fin alguien que lo describe bien lo q está pasando...que ganas llegue el próximo martes....
Larga vida a PUnset