lunes, 13 de diciembre de 2010

Viaje en tren

Ir en tren es de lo mejor que hay. El tren tiene algo diferente a los demás transportes. Es fuerza, potencia; pero también es relajación, recogimiento.

Me encanta ir en tren en invierno. Hoy eran las tres y media del mediodía, más o menos. El andén no estaba muy concurrido, y ha sido fácil conseguir asiento en el vagón.



Había mucho silencio. La mayoría iba dormitando, era la hora de la siesta.

Fuera el día estaba nublado, se percibía el frío desde dentro. Llevo desde que me he levantado con frío, y encima en el tren no han puesto la calefacción lo suficientemente alta como para entrar en calor.

Parecía que iba a llover de un momento a otro, el cielo estaba cada vez más gris. Pero miro hacia la costa y me sorprende el color azul cristalino del mar. No está transparente, porque el mar está muy movido, pero tiene un color azul claro muy intenso. Nunca lo había visto así, por lo menos estando el cielo como estaba hoy. Alucinante.

Daban ganas hasta de bañarse.


Hoy, el viaje en tren ha sido perfecto.

17 comentarios:

H@n dijo...

Admítelo, influye el destino de llegada =P

Momentos de introspección en invierno... siempre molan ^^

Juanjo dijo...

Cuando un viaje en tren sale asi de perfecto lo disfrutas a tope.Lo malo es que en la mayoria de las ocasiones no suelen darse las condiciones ideales:tienes que ir de pie,niños berreando,gente que habla a gritos,energumenos de alma altruista que desean compartir su musica(normalmente horrenda) con el resto del pasaje...etc
Besos

rafarrojas dijo...

En las estaciones, cuando voy a despedir a alguien que coge el tren, me dan unas ganas tremendas de subirme en ése o en otro, en cualquiera, e irme... donde sea.
El tren-tren tren-tren del tren es tan relajante! Es como si el viaje latiera.

vittt dijo...

sin los trenes y los bares yo no escribiría.

Arald dijo...

La verdad es que últimamente estoy disfrutando de los viajes en tren. Estando en Mallorca los odiaba, ya que el tren que tenemos allí es una porquería. Pero aquí en Francia es genial, te entiendo completamente!

ulises dijo...

Se puede escribir un libro entero sobre viajes en tren. Yo ahora tengo la imagen de los de la India y no es lo mismo que en España.
Me acuerdo de una peli de Eduardo Noriega que recorría Rusia en tren junto a Woody Harrelson y Ben Kingsley.

Loco dijo...

Yo por orden de preferencia soy de:
1º tren
2º coche
3º autobús
4º avión (cagón que es uno)

Lástima que por donde vivo el tren no tiene tantos destinos como quisiéramos (salvo el maravilloso FEVE que nos lleva por toda la costa cantábrica)

Aún así, ¿a quién no le gusta apoyar la cabeza en el cristal del vagón mientras ve pasar el paisaje? ¿o quién no ha pensado alguna vez en esta canción (http://www.youtube.com/watch?v=ssJutXkpSlY)?

Música dijo...

a mí me encanta y lo cojo mucho de Málaga a Córdoba, a excepción se te ponga algun porculero o porculera con el mv aireando su vida privada o niños pequeños dando porculo, kill their mother en ese momento es...el deseo, me distraen de mi lectura

peibol dijo...

Pensamiento positivo, así es como es. :D

Pecosa dijo...

En este caso, H@n, el destino de llegada era mi piso, pero sí que tengo que decir que, al llevar unos días fuera de él, me apetecía mucho volver. Desde luego, se está mejor en casa que en ningun sitio... Sobretodo en invierno.


Juanjo, precisamente lo bueno de este viaje fue que no había niños, ni gente con guitarras cantando... Quizá fuera coincidencia, no sé, pero fue un viaje especialmente tranquilo.


Rafa, realmente los trenes son geniales. Cuando uno va a la estación a subirse a uno, o a despedir a alguien, tiene además esa cosa de película, ¿no?
Yo creo que el mejor viaje que se puede hacer es el que se hace tranquilamente en tren, y si tiene vagón-cafetería ya es lo más.


Vittt, mira, justamente ponía yo eso en el comentario anterior. Es que no se concibe la vida sin un tren y un café con leche. O un carajillo, nogensmenys.


Arald, claro, también hace mucho el tren en el que vas. Si es una purria de tren, siempre se hace más incómodo. O si va hasta el culo y tienes que ir una hora de pie. Pero digamos que vas en un tren normalito, ya no digo ultra cómodo, pero normalito sí; y se respira un ambiente tranquilo... ¿No es eso insuperable?
En Francia los trenes deben ser chulos, no me cabe la menor duda.


Ulises, claro, los trenes de la India deben ser otra historia, aunque ojo, que no deben estar faltos de historias y anécdotas, para nada.
No sé qué película es ésta que me dices. Ya googlearé.


Loco, yo cambio un poco el orden, que a mí el avión me mola:

1º tren
2º coche (¿no es genial dormitar en el coche?)
3º avión
4º autobús (es horrible estar haciéndose pis y tener que esperar a que el bus haga la parada. Y si te dan retortijones ya ni te digo)

¡Eso del FEVE suena de lujo! Seguro que hace unas rutas geniales.

Esa canción, cielo, ya está en la entrada. Ideal ideal.


Música, sí, cada vez abundan más los niños porculeros y las madres a las que queremos asesinar, cierto es. Distraen de la lectura, de los pensamientos acompañados del vaivén del tren... Totalmente incompatibles.


Peibol, también, también... Uno ve más cosas bonitas cuando está relajado y se deja llevar.

┈┄┉┅─━ dijo...

En el tren viajas. En el avión te transportan.

Mica dijo...

Que entrada más profunda te ha salido a lo tonto. Si que es bonito viajar en tren, pero como dice Música, sin niños gritando ni toca-pelotas al lado. Se puede disfrutar del paisaje y relajar la mente. Un beso y sigue con la lista.

Speedygirl dijo...

Mirar por la ventana de un tren es totalmente distinto a mirar por otras ventanas... no sé por qué... pero a mi me lo parece, aunque no lo sepa explicar.

JuanRa Diablo dijo...

Esto no es escribir cosas raras, Pecosa; esto es hacerlo con el corazón.

De todas formas si esto es raro...

pásame algo de maría entonces, anda ;)

Pecosa dijo...

┈┄┉┅─━, eso es tan cierto como que tengo pecas.


Mica, yo creo que por eso precisamente me salió esta entrada tan simple como orgásmicca: porque no había niños gritones, ni adolescentes con la música a toda leche, ni marujas hablando de las últimas novedades del vecindario.
Simplemente había gente leyendo, durmiendo, o mirando por la ventana. En silencio. Y eso rara vez se da.

(La lista la acabo de ampliar con más cosas, hija. Esto es un no parar)


Speedygirl, sé a lo que te refieres. No es lo mismo para nada. Las ventanas de los trenes son inigualables, existen pocas cosas más relajantes que mirar a través de ellas.


JuanRa, no es que fuera raro, quizás no era esa la palabra. Pero sí que pensaba que a lo mejor no se podía captar lo que quería decir.
Verás, a mí a veces me actúa simplemente como relajante, otras veces me da por hablar, otras veces me inspira... Y otras me hace percibir las cosas de una manera que no sabría describir.

Cuando estaba en el tren y escribí la entrada en la libretita, estaba tan, tan, tan extasiada... Justo se dio ese color del mar, esa paz en el tren, mis cinco sentidos al máximo... Y esos momentos son geniales, qué quieres que te diga.

Cuando quieras ;)

nexus. dijo...

Ah, el tren...tiene un feeling muy especial, eh?...recuerdas los de compartimentos?, no no hace tanto tiempo...sólo unos 15 años y aún habían.
Si, siempre me ha gustado viajar en tren, bueno, siempre ma ha gustado vaiajar, como sea, aunque el tren es un artilugio muy especial, si.
Ah, los trenes de las peliculas de suspense, de espias...que trenes aquellos...
Me ha gustado mucho esta entrada, has conseguido meterme en la atmosfera del tren....
Un abrazo.
Salud y República!!
Nexus.

Pecosa dijo...

Nexus, viajar es genial, es verdad. Pero los viajes en tren ganan, los hace mucho más bonitos. Hasta más cálidos.
Yo hace años que no paso del Cercanías, pero todo y así a veces es reconfortante. Qué ganas de tomarme un café en un vagón-bar mientras miro por la ventana.

¡Un abrazo!