domingo, 5 de septiembre de 2010

Mmmm... relax...

Hacía tiempo que una ducha no me resultaba taaan relajante.



No cambio ninguno de los dos (o tres, o cuatro... no sé) mojitos caseros. Ni ninguna de las canciones que sonaban en la (¡oh! ¡Yo en una discoteca!) discoteca. No cambio ninguna de las risas. Ni siquiera el intento de conversación del francés (-Mis padres son del Sáhara, ¿sabes dónde está? -Sí, claro -Bueno, mis padres son de allí, pero yo nací en Francia, y llevo unos años trabajando en Barcelona, y yo nunca bebo alcohol porque no me gusta quedarme dormido en la calle -Ah, pues yo he bebido un poco, pero no tanto como para dormir en la calle...) que quería mantenerme despierta (o vaya a saber usted qué) durante los diez minutos que tardaba el metro en llegar.


No cambio nada. Pero lo mejor, LO MEJOR, ha sido la ducha de las cinco y media de la mañana. Y el irse a dormir (o a escribir esta entrada) toda fresquita y limpia, y oliendo a desodorante masculino (porque sí, porque me apetece, porque yo lo valgo).




Que sí, que qué bien esta ducha.

Que me voy a dormir.

15 comentarios:

H@n dijo...

Eso se llama momento mindfullness, que viene a ser disfrutar del presente sin pensar en absolutamente nada mas y tomar conciencia de cada pequeña cosa que te rodea.

Adoro las duchas bienvenidas y los desodorantes masculinos >_<

Música dijo...

que todas las noches sean vividas como la última y todas las mañanas como la primera. La paz sea contigo hermana Pecas

Juanjo dijo...

El momento-ducha es sin duda uno de los mas agradables deldia...me alegra que lodisfrutaras
Besos

nexus. dijo...

Muy sugerente Pecosica.
Parece una de esas situaciones próximas a un Nirvana en el que la ausencia de molestias de ningun tipo te acerca al bienestar absoluto, preludio de un instante efímero de quasifelicidad.
Te felicito y en cierto modo me produces envidia insana (pues no creo que exista la envidia sana).

Un abrazo.
SyR!!
Nexus.

Arald dijo...

Necesito sentirme así...

Pecosa dijo...

H@n, pues mindfullness que estaba yo ayer, sí. El momento ducha (¡oh!) y el momento me-tumbo-en-la-cama (¡oooh!) fue lo máximo. No necesitaba nada más.

Son guays los desodorantes masculinos, ¿eh? ¡Y duran un montón!


Música, qué zen te ha quedado eso. Así es como tendría que ser todo, saboreado al 100%.


Juanjo, reconozco que yo con el tema de la ducha soy más funcional que otra cosa, pero la de ayer me supo a gloria.


Nexus, me hace gracia eso de Pecosica, queda muy maño, ¡jajaja!

Sí que fue un poco Nirvana, sí, ahora que lo dices. La felicidad total la tuve cuando me acosté a dormir. ¡Qué placerrr!

Sí, eso de envidia sana es más políticamente correcto que otra cosa, porque de sana nada, monada. Y no te quejes, que envidia la que yo tengo porque te vas de vacaciones a final de mes.

¡Un abrazo!


Arald, pues es bien sencillo: tres mojitos en casa de unos amigos, paseo de treinta minutos hasta la discoteca, bailoteo en plan cuánto-tiempo-hace-que-no-salgo, tres chupitos de tequila y un cubata. Y tooodo eso con sandalias de cuña (poquita, pero cuña al fin y al cabo). DESEARÁS ESA DUCHA.

ulises dijo...

¡Jó, que golfa a las 06.00 a dormir!
¿No has pasado antes a comprar unos cruasanes calientes en algún horno mañanero?
Me apunto a tus mojitos caseros ¿les echas angostura?

peibol dijo...

Las duchas nocturnas previas a meterse en la cama, con desodorante incluído, son un placer cuasi orgásmico. Es mi método de conseguir conciliar el sueño en las noches calurosas. :D

Loco dijo...

¿A todo lo dicho se puede sustituir los mojitos por el Gin Tonic?
Si es así, el viernes que viene lo pruebo.

Mica dijo...

Pecosa, qué envidia. Mojitos, fiesta ducha y cama. Todo en uno. Eso es disfrutar el momento. Es como alargar un poco más las vacaciones.

Manzanero dijo...

¡Yo también quiero una ducha así!

Pecosa dijo...

¡Jajajaj! Golfa, dice. Ulises, pues los demás que se quedaron hasta las seis y luego se fueron a tomar un chocolate por ahí entonces son unos pelandruscos.
Ni cruasanes calientes ni hostias en vinagre, yo lo que quería era pillar la cama ipso facto.

Los mojitos eran caseros pero no en mi casa, sino en casa del vecino (era su cu. Una pena, pero todo y así le quedaron muy buenos.


Peibol, orgásmico fue cuando me saqué los zapatos. Y la ducha ya fue el paraíso. Además hacía calor, con lo cual, como dices, fue además de lo más refrescante.


Loco, por supuesto que puedes cambiar los mojitos por gin tonics, ¡faltaba más! Si vas a probar lo descrito en la entrada, quiero foto del Loco de farra con zapatos de cuña ;)


Ay, Mica, siempre tan positiva. Sí, fue como un trocito de fiesta vacacional. Y vamos que si disfruté de la noche: del principio al final.


Manzanero, pues ya sabes: ¡a seguir a rajatabla lo descrito!

JuanRa Diablo dijo...

JAjajjaja.
Te imagino pensando:
Ahora me tomo mi cenita ligera... mi duchita fresca... una entradita en el blog... ¡Y A DORMIR COMO UNA ROSA!

El Zorrocloco dijo...

¿Soy el único que ha malpensado con lo de la ducha? Jo, me halagan XDD

Nah, ahora en serio. Hace un tiempo descubrí horrorizado que soy el único que de mi grupo que se ducha cuando vuelve de fiesta por las noches. Los demás dicen que están demasiado molidos y así mismo se tiran en la cama, apestando a tabaco y lo que sea. ¡Ni de coña! Para mi la cama es sagrada, y la ducha de antes también. Tanto, que si no lo hago no concilio el sueño. Es como acostarse sin cepillarse los dientes, una guarrada. Son diez minutos (o veinte XD) de nada y no veas cómo compensan^^

Qué envidia de noche, tú =)

Pecosa dijo...

JuanRa, te mentiría si te dijera que no pensé en hacerme un plato de macarrones (cosa que sí hacía en mis tiempos mozos cuando volvía de fiesta), pero estaba muerta. Todo y así, no pude resistirme a compartir con vosotros ese momentazo relax que al Zorro le ha encantado malinterpretar.


¡Zorro! ¡Marrano!
Todos los hombres sois iguales (minuto 9:35)

No ducharse cuando uno vuelve de fiesta es horrible. No te digo que yo me haya duchado siempre, cuando era joven (¡e inconsciente!) me daba lo mismo (cosa que demuestra que eres un joven concienciado y responsable). Pero ahora no puedo dejar de pasar por la ducha antes de acostarme. El olor a tabaco en el pelo es lo peor.