miércoles, 19 de octubre de 2011

Contagio

Hoy pensaba en lo bien que me está haciendo el estar estudiando, aunque sólo vaya a ser durante cinco meses. Necesitaba tener una rutina diaria, algo que diera un poco de sentido a mis días. Necesitaba algo que llenara mi mente, no tanto para ocuparla con otras cosas (que también), sino precisamente para pensar con más claridad, para entender más cosas, para sentirme orgullosa de mí.

Necesitaba conocer gente nueva, ahora lo veo. Hablar de cosas con desconocidos que poco a poco pasan a ser conocidos, compañeros. Conocer gente de otros países, intercambiar opiniones sobre infinidad de cosas.

Los profesores también han tenido un papel clave. Que personas con una importante carrera profesional (en realidad no son profesores, son profesionales como la copa de un pino que nos vienen a dar clase) valore tu trabajo es más halagador de lo que podría haber imaginado.



Y todo eso cambia el estado de ánimo. Y no sólo me ha pasado a mí, sino a muchos de los que comparten clase conmigo. Estamos más animados, las conversaciones durante los descansos han tomado otro tono, aunque muchas veces hablamos de las mismas cosas que cuando empezamos.



Hoy todos teníamos un poco de miedo porque iniciábamos el módulo de inglés. Cinco horas de inglés cada día no resultan muy atractivas. Por suerte, han resultado ser cinco horas muy amenas, ya que el profesor le pone bastante chispa. A eso hay que sumarle su parecido con Benny Hill, aunque más delgado y con pelo rizado algo desaliñado; lo cual hace que el simple hecho de mirarle a la cara provoque, como mínimo, una sonrisa.









Hace un rato veía una entrevista a un señor (que no sé quien era) que hablaba del optimismo, la felicidad y esas cosas. La realidad es distinta según el ojo que la observa, está claro; pero también lo es cuando el mismo ojo lo enfoca desde distintas perspectivas. A veces la felicidad y el optimismo se contagian. Yo me estoy dejando contagiar un poco, creo que lo necesitaba. Después ya veré qué hago.






14 comentarios:

Juanjo dijo...

Todo lo que dices es cierto.Necesitamos siempre algo que nos motive,sobre todo cuando,por desgracia,no podemos mantener una vida laboral normal y constante
A mis dos hermanos les ha ocurrido igual pues llevaban en el paro mucho tiempo y han agradecido mucho ese tipo de cursillos y como dices el relacionarse con gente y el tener unos objetivos que cumplir
Me alegro mucho por ti guapa
Besos

Misaoshi dijo...

Ojalá en mi clase también riéramos de esa manera... ahora que vuelvo a ser estudiante xD

Me alegro que estés contagiándote, mientras sea de alegría...

H@n dijo...

Por un momento pensé que ibas a hacer una crítica de la peli!

Lo que dices no solo tiene sentido y es importante... es la base de muchos tratamientos terapeuticos contra la depresión, el bajo ánimo y la baja autoestima ^^

Me ha alegrado leerte esto ^^

Un beso grande!

JuanRa Diablo dijo...

Como dijo Tarzán:

Si Pecosa estar contenta, yo contento. :D

Estar motivado, haber alicientes, tener ilusiones... ¿sabías que está demostrado que estas cosas hacen más longevo al ser humano? Contagios de estos necesitamos todos, vaya que sí.

Un abrazo Freckles ;)

ulises dijo...

Aunque se esté depre hay que confiar siempre en la valía que se tiene y pensar que es divertido hacer cosas nuevas y conocer gente que te pueda aportar algo.

vittt dijo...

es bueno que te valoren. a veces nuestra gente no lo hace patente, ya está dicho, ya lo sabes, esos silencios cargados de sentido están muy bien, pero se agradece que de vez en cuando te recuerden lo que molas, te demuestren su aprecio, su aprobación. quizá por eso necesitemos que algún desconocido nos diga lo que valemos. que ya lo sabes, está dicho, pero hagamos como que no y me lo dices otra vez... por cierto molas, pecs.
a ver, estornuda felicidad que respiro hondo!

Sar@! dijo...

Me alegro de que te hayas animado con esta experiencia nueva, y te comprendo, porque yo ahora estoy en una situación parecida. Nuevos estudios, nueva gente, es emocionante a la par que aterrador. Pero ¡ánimo!
No puedo evitar imaginarme tu clase de inglés con la música de Benny Hill de fondo xDDDD. Un beso!

Sand dijo...

Hace poco escuché en la tele (creo que era una peli, de las buenas, de esas que enganchan y no puedes parar de verla, pero no recuerdo cuál) que cuando no haces nada, terminas creyendo que no sabes hacer nada...

Pecosa dijo...

Juanjo, yo lo recomiendo a todo aquél que esté sin trabajar, es mucho mejor que estar en casa comiéndose la cabeza. Además, resultan muy interesantes.
Gracias, un beso.


Misa, (¿¿y esa cara de loca?? jajajajj) todo es proponérselo. Nosotros al principio estábamos mucho más cohibidos, es cuestión de soltarse.

Sí, sí, de alegría, los virus no los quiero para nada.


H@n, jajajaj, nono, paso de pelis de epidemias, bastante tengo con mis alergias y mis cosas ^^

Tienes mucha razón, al final simplemente se trata de relacionarse con los demás y sentirse bien con uno mismo. Tan simple y tan complejo, a veces...
Un beso, hermosa!


JuanRa, sí, el otro día escuchaba que las personas optimistas y alegres viven más (¡tú vivirás la leche!). Yo encantada mientras no falte la salud.

Un abrazo grande, JuanRa :)


Ulises, hay que confiar, sí, pero a veces es fácil caer en la duda sobre uno mismo, sobre todo cuando se está bajo de moral.


Vittt, hay cosas que no se deberían dejar de decir nunca. Te quiero, eres genial, tienes talento, te sienta de perlas ese sombrero.
Tú molas millones, tete.
Respira, respira que voy: aaaaaachús!!!


Sar@!, si te paras a pensar tampoco es aterrador: son sólo personas. Al principio sí que existe ese nerviosismo, pero basta con pensar que todos estamos en las mismas condiciones, así que es sólo cuestión de abrirse, poco a poco.
¡Yo también me imaginaba la música durante la clase! Desconcentra bastante ;)
Suerte con esta nueva experiencia a ti también. Un beso!


Sand, qué interesante eso que dices, es cierto. Es curioso como la negatividad y la apatía acaba sugestionándonos... Hay que pillarlo a tiempo para que no provoque daños mayores, como pasa en algunos casos.

ulises dijo...

Pues haz el favor de no caer baja de moral porque yo no he visto en los últimos años una tía tan válida como tú.

rafarrojas dijo...

Un efecto de ser parado es que te das cuenta de la jodida dependencia de los otros, y la mala costumbre que tienen de no darnos lo que necesitamos para poder hacer algo: trabajo, pasta. Sólo vives lo que te dejan (y te dejan tan poco).
Hasta que recuerdas que hay cosas que puedes hacer sin permiso, sin dinero, sin necesidad de acudir a alguien.
Estudiar es una.
El mundo se puede ir a freir puñetas, pero yo sé ya que bring-brought-brought se pronuncia brin-brot-brot, y estoy contento.
Y hablando de que nos recuerden lo grandes que somos:
PECOSA ES UNA PERSONA A LA QUE ADMIRO TELA DEL TELÓN.
que lo sepas.
Un beso desde Norge (a la pata coja sobre una piedra de esperanza)

La Exorsister dijo...

:)

La Co dijo...

ES que muchas veces eso es todo lo que uno necesita. Hay realidades nefastas e ineludibles, pero todo puede ser mucho menos doloroso si estamos dispuestos a dejar salir una sonrisa cada tanto.
Brindo por la felicidad y el optimismo.

Pecosa dijo...

Ulises, jopé, cuando tenga algún bajón de los míos sin duda te lo haré saber! ;) Gracias.


Rafa, qué cierto lo que dices. Parece que cada vez estamos más limitados, pero estudiar lo hace sentir a uno tan bien...

Gracias por tus palabras, tengo pendiente pasarme por tu blog, que ya he visto que has escrito la tira de cosas, es por eso que espero a tener un buen ratazo libre. Un beso.


Exor, ;)


La Co, brindo yo contigo. No sé si la felicidad y el optimismo son conceptos reales o que uno adopta, pero como tú dices, intentemos sonreír un poco, ¿no?