domingo, 10 de mayo de 2009

Cena de trabajo

Sábado noche. Cena con seis compañeras de trabajo.

LOCALIZACIÓN: Restaurante mejicano al cual fui hace años y me pareció muy correcto. Siempre está a rebosar.

Sínstesis:
Las fajitas, incómodas de comer: mucha carne sin sustancia y poca tortita.
Los cortados (por llamarlo de alguna manera, ya que eran prácticamente todo leche) hechos con una cafetera exprés casera. La leche la servía de un termo.
Chupitos: las que tomaron licor de manzana o melocotón, se lo tomaron a temperatura ambiente. Las que salimos ganando fuimos las del tequila reposado, que además nos sentó de fábula.
El camarero estaba de buen ver. Ya es algo.

En definitiva:
Que un lugar esté a rebosar no es indicativo de nada.
Lo que con 24 años te resulta bueno, con 28 te resulta insuficiente.
Entre el tequila normal y el reposado, mejor el reposado.
Por muy bueno que esté el camarero, no me van a ver más el pelo.


LOCALIZACIÓN: Bar de copas

Síntesis:
Dudosa estética: luces de neón azulada en el interior, pósters de tías medio en bolas con aire ochentero, pantalla grande con el Valencia-R.Madrid y bachatas de fondo.

En definitiva:
Después de una rápida y semi-desastrosa cena y una inevitable necesidad de empezar a empinar el codo para aguantar a la que no se calla ni bajo el agua, el antro ayudó a hacer que nos tomáramos el cubata en menos de lo que canta un gallo. Con lo cual hizo efecto pronto y nos puso a tono para irnos a bailar.


LOCALIZACIÓN: Discoteca de cincuentones divorciados y busconas con escotes y faldas de palmo y medio.

Síntesis:
Lugar con estética a lo Tony Manero. Miradas (y comentarios) de lo más insinuadores a cada paso que dábamos y música variada de todos los tiempos.
Lo más destacado: el tío de la camisa roja y las gafas de sol de pasta marrón de hace dos décadas que se sentaba en la barandilla junto a la pista con semblante seductor (eso creía él). Iba solo y observaba a su alrededor haciéndose el interesante. Vio que su momento llegó al rato y nos deleitó a todos los presentes durante el resto de la noche con sus movimientos varoniles en el podio.

En definitiva:
Ligar no ligamos. Bueno, a decir verdad ligamos un montón. Otra cosa es que no fueran nuestro tipo...
La intención, que era echarse unas risas, se cumplió.



EL DÍA DESPUÉS:

Me levanto a las 12 y media con algo de afonía (lógico, después de estar toda la noche griténdole a la que se ponía en el centro a bailar "¡¡guapa!!", o "¡¡morena!!", o "¡¡flamenca!!", o "¡¡zorrón!!").

Está nubladito, cosa que me encanta los días de resaca.

Sofá, comida y agua, mucha agua.

9 comentarios:

El Zorrocloco dijo...

Ave, Pecosa, los resacosos te saludan XDD

Yo también toy afónico... Pero ha valido la pena; ahora me enclaustro hasta finales de junio :S ¡¡Promete que me recordarás!! [snif, snif]

Sand dijo...

A esto lo llamaría yo una noche "peculiar"... jeje

Los días de resaca nubladitos como hoy son maravillosos :)

Saluditos

Mica dijo...

Muy bueno nena, lo importante es que lo pasaras bien. Es cierto que con la edad, las cosas cambian, no sé si es que se sube el listón o que se veían las cosas con otros ojos ( a lo mejor influenciada por la compañía), o simplemente que el sitio ha empeorado y punto. Besotes

ulises dijo...

Descansa, que mañana será otro día.
Yo en Barna no sabría elegir los sitios. A veces he acertado y otras no.
He comido bien en el Axel y La Flauta. He tomado cervezas a gusto en La oveja negra de la calle Sitges. Y he disfrutado mucho los jueves tomando un Gintonic en Luz de Gas de Muntaner.

Un abrazo

El Loco dijo...

¿Por qué será que cuando tienes ganas de fiesta y risa, cualquier cosa vale?

Nosotros también hacemos lo mismo cuando queremos risas. Discoteca de cincuentonas llamada 'El desgüace'. El nombre lo dice todo.

Pecosa dijo...

Zorrocloco, encláustrese, encláustrese. Por aquí no se te olvida, no digas barbaridades.

Sand, no salí de casa para nada. Sólo me levanté del sofá para comer, ducharme, gritar los goles y tirarme por la ventana después. Pero mi hermana me paró.

Ulises, sabíamos perfectamente a dónde íbamos (eso es lo más grave).
Buenos lugares, los que nombras.

Loco, totalmente de acuerdo. Cuanto más disparatado y friki el lugar, mejor. El Desguace, tela. La disco a la que fui yo se llama Trauma. El nombre también es acertado.

Pecosa dijo...

Mica, en este caso, creo que fueron ambas cosas. Por lo menos no me levanté con cagarrinas. Algo es algo.

vittt dijo...

los tequilas reposados los carga el diablo.

Pecosa dijo...

Y lo bien que sientan, oye (como todo lo diabólico, esos sí que saben). Yo con un tequila ya voy lista.