lunes, 19 de octubre de 2009

(Llevo dos horas pensando el puto título y no sale. Pues no hay título.)

Supongo que es normal, ¿no? Uno al final se cansa. Se cansa de las cosas cuando duran demasiado tiempo y no cambian...

Uno se cansa de vivir estando "pendiente de".
Uno se cansa de aguantar a las personas que no tienen empatía.
Uno se cansa de la gente que habla demasiado y de la gente que, por lo contrario, no habla nada.

Uno se cansa de aconsejar.
De escuchar.
De buscar soluciones a las cosas ajenas.
De hablar para las paredes

De recoger lo que otros desordenan.
De cocinar para que otros coman.
De encargarse de las cosas. De decidir.

De coger el tren cada fin de semana.


Uno se cansa de estar cansado, y hace ver que pasa, que todo le da igual. Y la neurona decide echarse un sueñecito y dejar descansar al cerebro.

Pero las cosas no cambian y la neurona se despierta. La despiertan. Y la neurona se levanta de mal humor porqué no la han dejado descansar, y encima ve que todo sigue igual, y se pone de peor humor todavía.

Y vuelta a empezar.

Y claro, después de dos años ya es un poco cansino, el tema.

17 comentarios:

Música dijo...

que cambiarías?, si logras contestarte a esta pregunta y hacer una lista quizás puedas cambiar el curso de los acontecimientos ;-)

ulises dijo...

Un consejo, si algo te hace infeliz apartalo. No cargues con las cruces de los demás.
Se egoista y piensa en ti.

Mica dijo...

Te acaban de dar dos consejos muy buenos. De todas formas hay épocas en las que se nota más todo lo que escribes. Cuando pasan vuelves a estar con las pilas cargadas y no te acuerdas. Un abrazo muy fuerte. ( a veces eso reconforta y carga un poco las pilas :)

chuikov dijo...

no sé amiga, cuando uno está cansado no piensa bien las cosas. te recomiendo una siesta. descansado se toman mejores decisiones.

Loco dijo...

Estoy con Ulises.
Hay que pararse a pensar que le conviene a uno mismo y que no, que para llevar cruces, ya está el de la barba de Nazaret.

Y sí, 'Be selfish, my friend'

Pecosa dijo...

De verdad que sois todos unos soles.

Música, si yo pudiera modificar acontecimientos... Aunque en realidad creo que si la gente hiciera simplemente un cambio de actitud, muchas cosas serían más fáciles.

Ulises, es curioso: una de mis frases más repetidas estos últimos años (de cara a los demás, claro) ha sido precisamente esa: "sé egoísta". Quizás debería empezar por mí, está claro.

Mica, por supuesto que los abrazos reconfortan. Me encantan los abrazos, y por supuesto el tuyo es agradecidísimo.

Chuikov, justo hoy pensaba en eso de la siesta, fíjate. Sí que me siento algo cansada... Antes hacía siestas, no sé porqué lo dejé. Ciertamente, creo que las siestas deben volver.

Loco, pues sí, que no tengo la escoliosis para cruces, oiga.
Hoy ha habido "reunión familiar" para cambiar algunas cosas (empecemos por lo fácil). El resto, ya iremos haciendo chino-chano.

Música dijo...

voy a contarte un truco del que cada vez soy más experta:
no puedes controlar los comportamientos de los demás, no puedes esperar cambios de actitud por parte del personal, pero si hay una cosa que tu puedes hacer: cambiar tu actitud al respecto, en lugar de sentirte mal cambia el chip y repite por dentro: esto no me afecta, soy permeable, pasa por mí pero no se queda dentro, no voy a pasar por ahí pq sencillamente no me da la gana, ya que atenta contra mi tranquilidad y bienestar. Al tiempo habrá que sanear el filtro pq de vez en cuando no controlamos la situación, te aseguro que funciona. Cambia tu actitud y creéte que mereces todo el respeto del mundo y no te permitas pasarlo mal más tiempo del necesario.
Hace daño el que puede, no el que quiere y si te aplicas el cuento poca gente podrá. Te lo juro por la coca cola zero ;-)

chuikov dijo...

pecosa, era una metáfora lo de la siesta

Pecosa dijo...

Música, cuando eso a mí me sirve para cosas puntuales, o épocas. Pero esto no es una época, es una era, chica.

Chuikov, pues mira, sin quererlo has dado en un punto que puede ser bastante positivo, oye.

Música dijo...

la siesta es ese punto que cuando me lo quitan dejo de hacer pie en la piscina, eso sí, en otoño-invierno son más cortitas

Sand dijo...

Quizás sea el momento de dejar de hacer esas cosas que cansan... y hacer sólo aquellas de las que uno no se cansa nunca.

la fuente de sed dijo...

Nos cansamos de hacer lo que hacemos, sea lo que sea lo que hacemos. Nos cansamos desde de no hacer nada hasta de hacer mil cosas distintas. El cansancio es como la gasolina del motor que nos lleva toda la vida dando tumbos deseando tener unicamente lo que no tenemos. Y hacer unicamente lo que no hacemos.
Miserias humanas. Hay que vivir con ellas.
Menos mal que tenemos el vino!!

Pecosa dijo...

¡Menos mal que tenemos el vino, sí! No suelo cansarme de las cosas fácilmente (mezcla de paciencia, cabezonería y conformismo), pero las rachas largas de dificultades cansan a cualquiera.

Sand, no se trata de hacer o dejar de hacer, ¡se trata de que ME DEJEN hacer! Las crisis son un asssco, y hace que además pequeñas tonterías se magnifiquen y supongan problemas a resolver.

Música dijo...

Totalmente de acuerdo Pecosa, acabo de llegar a casa y mientras se hace el arroz me he echado un copazo de rioja y leo tu comentario! ;-)

Pecosa dijo...

¡Di que sí!

vittt dijo...

cuando te cansas de la rutina se trata de dar con una rutina nueva.
aviso. soy campeón nacional de dar consejos que no sigo. deséame suerte para el mundial.

Pecosa dijo...

Todos damos consejos que luego no seguimos, Vittt. Nos vemos en el campeonato.