lunes, 9 de marzo de 2009

Entre el 25 y el 55% de los hombres occidentales reconocen haber sido infieles a su pareja al menos una vez.

Con este subtitular presentan en la web de "Redes" el reportaje de ayer, que trataba sobre la monogamia. Justamente, desde hacía unos meses le daba vueltas respecto a este tema. Me había surgido en varias conversaciones.

Me ha venido de perlas este reportaje, porqué si bien no me ha confirmado mucho más de lo que ya sabía o deducía, me ha mostrado datos y curiosidades al respecto; además de concretar más sobre las explicaciones biológicas y psicológicas del ser humano en cuanto a la monogamia.

Como introducción, nos cuentan que todo y que la infidelidad siempre se ha asociado más a los hombres (y los machos en general), tanto a los machos como a las hembras les gusta la variedad sexual. Recientemente incluso han investigado el ADN de algunas especies de animales, y han comprobado que en muchos casos la paternidad de las crías no corresponde a la "supuesta pareja" de la madre...

Muy curioso, en definitiva, este reportaje.

Me gusta la conclusión que plantean: la monogamia no es natural, aunque sí posible. Y el hecho de que no sea natural no implica que sea malo. Implica sólo que uno tenga que luchar contra su biología.

A veces cuesta más y otras menos... ;)



Está claro que ambas opciones son válidas, aunque estén mejor o peor vistas.

7 comentarios:

Danielovich dijo...

Yo formo parte del porcentaje restante. Para empezar no tengo ni he tenido pareja... xD

Ahora en serio, el estar con alguien debe(ría) incluir (saliendo de ambos) respeto, sinceridad, cariño y amor mútuo. Si esas cosas fallan, uno se cansa rápido.

Vamos, que si dos están juntos por amor y se cuidan, la muerte les separa al final de sus vidas. Si lo que se busca es unas buenas curvas del cuello para abajo para poder mojar el churro... tres en una noche tranquilamente (y no necesariamente por separado).

...y así vamos, que entre un cuarto y la mitad de los hombres de occidente están aburridos de la parienta.

ulises dijo...

Creo que todo lo que conforma al Homo Sapiens es la lucha contra su naturaleza.
Aún así, todavía no hemos acabado de evolucionar.
Hay algunos individuos más primarios que otros. Estos se escudan en las teorías poligámicas para justificar una infidelidad que no es otra cosa que una ruptura de un acuerdo tácito entre la pareja.

IBE dijo...

Esta claro que nunca se debe decir de este agua no beberé, porque para saber que se es infiel o que estás con alguien que lo está siendo, te lo tienen que decir, porque cuando tomas contacto con alguien, no lo llevan escrito en la cara y si están decididos a ponérselos a la parienta o pariente, no te lo van a decir.
Les da miedo abandonar la seguridad del nido, pero está claro que no les une a la pareja todo lo que les debe unir. A mí me sigue pareciendo alta traición, pero no me gusta juzgar porque la psique humana es muy complicada...

chuikov dijo...

yo creo que hay un montón de cosas no naturales y que hacemos sin rechistar

Pecosa dijo...

Danielovich: creo que hay momentos para todo: hay épocas que uno quiere estabilidad, otras que uno se montaría la gran fiesta -tres en una noche, no necesariamente por separado, como tú dices ;)-. Lo que pasa es que todo no se puede...
También te digo que muchas deben estar aburridas del machote.

Ulises: exacto. Ahí está el problema. Cuando se rompe el acuerdo. Si la variedad sexual se ha estipulado como habitual en la pareja (que porqué no), es otra cosa. En cualquier caso, estoy de acuerdo en que luchamos constantemente contra nuestra naturaleza.

IBE: no justifico las infidelidades, pero creo que cada historia es un mundo. Existen muchos casos y circunstancias. Así como muchas formas de infidelidad. Muy complicados los humanos, sí...

Chuikov: constantemente. De ahí que no todo lo natural sea bueno, ni todo lo contra natura sea malo. Por eso relativizo. La cosa es muy contextual.

vittt dijo...

según los estudios coránicos, infieles somos todos.

Pecosa dijo...

También dicen que hacienda somos todos y no sé que decirte...