domingo, 2 de mayo de 2010

Saturday Night Live!

Todo empezó con un ruido que tranquilamente podría ser el de una cajonera o mueble similar cayendo escalera abajo. Como es de entender, una -que ya estaba con un pie en la fase R.E.M.- se despertó de un sobresalto. No hacía mucho que nos habíamos acostado, así que en aquel momento debían ser las dos, dos y pico de la mañana. El estruendo provenía de la escalera del bloque.

Me resulta inevitable no asustarme cuando pasan cosas de este tipo. Los ruidos a cajas cayendo, o a alguien cayendo, o a vete a saber qué cayendo se fueron sucediendo durante un buen rato. Mientras me ponía las manos delante de la boca no podía dejar de pensar, in crescendo: "¿¿pero se puede saber qué coño se supone que están haciendo ahora??".

A ese escándalo que duró unos veinte minutos (en serio, ¿¿qué narices estaba haciendo??), le siguieron unos ding-dongs (DIIIINDONGDINGDONGDIIIIIIINGDOOOOOONG... ¡ñiiii!) del vecino de arriba (responsable del insomnio de toda la comunidad) al vecino de nuestro lado (estos tienen insomnio todos los sábados, pero por otros motivos).

Se abre la puerta. Hablan. Discuten. Siguen hablando. Siguen discutiendo. Portazo. Alguien baja las escaleras. Sale a la calle. Se oyen gritos en la calle.
Pasa un rato.
Se abre la puerta de abajo. Vuelve a subir. Otra vez ruido en la escalera. Otra vez ding-dong.

Brutal.

Luego como guinda ladraron todos los perros de los bloques colindantes a la vez.

En total, una hora, hora y pico de fantástico espectáculo en directo. No sé porqué habíamos pagado siete euros para ir al cine hacía un rato.

Es increíble como en un bloque en el que viven cinco vecinos, cinco, pueden pasar tantas cosas que uno atribuiría a barrios de la peor calaña, así lo digo (y soy consciente de que esto no es Pedralbes, ni ganas; pero vamos, que tampoco es un suburbio...). En dos años, han pasado desde vecinas alcohólicas que "necesitaban sal" a las dos de la mañana, hasta matrimonios cuyas peleas (a veces parecía que iban a tirar el tabique abajo y aparecer en nuestro salón) eran casi diarias; pasando por vecinos que se dedicaban a cambiar muebles de lugar en plena madrugada.
Teniendo en cuenta que, como decía, el bloque consta de cinco pisos, el tanto por ciento de desequilibrado por metro cuadrado es bastante elevado.

Ayer por lo visto tocaba sesión de farloperos y borrachuzos.
Luego los ves durante el día y se hacen los señoritos.

Gentuza.

9 comentarios:

peibol dijo...

¡Ufff! No sabes cuánto te comprendo. Lo de los vecinos ruidosos me supera, y llegado un punto voy a armársela a las casas. Normalmente suelen mostrarse avergonzados y no volver a hacerlo... o al menos tardan un tiempo prudencial para volver a las andadadas.

Te diría que lo probaras, pero con ese porcentaje de gentuza no sé si saldrías peor parada :s

Por cierto, ahí van tres botones como muestras :p, por si te sirven de inspiración:

* Botón 1
* Botón 2
* Botón 3

¡Un saludo!

ulises dijo...

Me ocurre lo mismo con mis vecinos marroquíes y ya no te digo si están de ramadán que se levantan a las 4 a comer.

vittt dijo...

cuándo dices que sale tu bloque en callejeros?

Música dijo...

he padecido muchas veces de vecinos coñazo y ruidosos, ahora donde vivo tengo la suerte que todo son oficinas menos otro vecino y yo, y ese vecino es ruidoso, tb con tanto silencio es fácil que se oiga, pero vamos un coñazo, pena me da irme de donde esto, pq con uno se puede negociar mejor

nexus. dijo...

Yo afortunadamente, vivo en un unifamiliar y no tengo vecinos, ni ruidosos ni silenciosos, pero compensa el hecho de que en mi calle hay varios paisanos con tractor (incluso uno es amarillo, de verdad) y cuando lo mueven por la calle parece que los americanos hayan transladado la puñetera tormenta del desierto a mi acera.

De todos modos podría ser peor, un amigo comparte el rellano con una "iglesia" de los testigos de Jehová o la cienciología o algo así, no se cual de todas las sectas de chalados, y de vez en cuando oye letanías de rezos y tal, eso si debe acojonar en el silencio de la noche, y mas si estás sólo...
En fin, te recomiendo tapones para los oídos y leer algún libro de Cesar Vidal, aburre hasta a las vacas y seguro que te lleva a un sueño profundo del todo.
Un saludo.
Salud y República!!
Nexus.

Juanjo dijo...

El tema de los vecinos es para empezar y no acabar:Desgraciadamente todos tenemos que sufrirlos y hay algunos que resultan insufribles.Asi que te comoprendo y te envio toda mi solidaridad.No se si aconsejarte que tu les jodas cuando sepas que estan durmiendo porque os podeis meter en una espiral peligrosa
Besos

Loco dijo...

Al igual que todos tenemos un personaje característico en nuestro barrio (léase el loco del metro en tu caso) todos padecemos de vecinos indeseables. Algún día contaré la relación amor-odio de una pareja que vive en mi edificio.
Nota informativa: ella es poligonera y él se dedica a tocarse los huevos a 2 manos.

En tu caso, la próxima vez haz palomitas, saca la silla al descansillo y vívelo en directo.

Sese dijo...

Esto demuestra lo importante que es tener un vecindario "normal", lo malo de todo esto es que es como una loteria, ya puedes ir a los mejores barrios, comprarte un chollo de piso de un montón de metros cuadrados y baratitopero si los vecinos fallan,... todo eso no sirve de nada, acabas deseando la tranquilidad de cualquier suburbio o un pisito pequeño.

Saludos

Pecosa dijo...

Peibol, tío, eres mi ídolo. (Por cierto, recuérdame que nunca me enfade contigo. ¡Buen rollo, colega!). En las fiestas del barrio de Gracia (muy populares aquí, y también ruidosas) serías el puto amo. Todos los vecinos te adorarían por mantener la paz en el barrio.

Ulises, pues para compensar ya te podrían invitar a unas pastitas de esas suyas, oiga, con unos tes o algo. Tú tírasela, a ver si cuela.
Y digo yo, ¿tanto ruido hacen para comer?

Vittt, cuando escribí la entrada hice referencia al programa, pero luego lo borré para no parecer tan decadente.
...
Pero realmente es decadente .
Voy a llamar a los de Callejeros.

Música, qué suerte la tuya (mientras dure). Te cambio el bloque de oficinas por el cole que tengo al lado :)

Nexus, los tapones van que vuelan. Eso siempre.
Y sí, miedito los cantos y rezos en mitad de la noche, que yo soy una cagada para estas cosas.
Te cambio tu unifamiliar por mi piso en calle "llena de vida".
Es la segunda vez que me recomiendas a César Vidal. Yo creo que en el fondo te mola.

Juanjo, y tan peligrosa. A mí la gente con este tipo de perfil (no estamos hablando de universitarios que montan jaleo en casa, sinó de adultos que se pegan la gran fiesta y se les va la pinza) me da bastante respeto. Prefiero mantenerme al margen y que se maten entre ellos, si quieren.

Loco, pues estuve a punto de hacerlo. De hecho Ratman se puso tras la puerta a escuchar, a ver que pillaba. Pero es que yo me jiño. La próxima vez intentaré hacerte caso y, como mínimo, tomármelo con más humor.

Sese, es así. Ni en los mejores barrios está la garantía de tener vecinos mínimamente normales. Aunque hay zonas más propensas que otras, en todas partes hay especímenes.
Gracias por pasar.