lunes, 2 de marzo de 2009

Oleada decorativa

Con esto de ir escasa de pasta, una pasa más horas en casa y le dedica más tiempo. En dos semanas me traen dormitorio nuevo ( ¡ñij! ^_^), así que he decidido meter mano al piso y adecentarlo un poco, y de paso, entretenerme haciendo chapucillas de las mías.

Cada tanto, me dan neuras de redecoración. Al principio de mudarme, cambié el salón como unas cinco o seis veces, a medida que se adecentaba el mobiliario y dejaba de usar palés como sofá... Mi padre colaboró pintando, cosa que ayudó bastante. Entre Ratman y yo pintamos el despacho y sus muebles. Aunque yo me papeé el salón, y ya que lo pintaba, de paso, lijé los muebles de melamina negra de hace 20 años y los pinté al estilo "mal pintao", intentando imitar un decapé, pero a lo cutre. La verdad es que dan bastante el pego.

Bien, pues como digo, la llegada a mi hogar del dormitorio nuevo (N-U-E-V-O, ni regalado, ni de segunda mano, ni recogido de la calle ni que ya estuviera en el piso. Nuevo) ha hecho que me invada una vez más la inspiración y me proponga una nueva oleada de renovación decorativa.

Entre mis planes de mejora están:

- Pintar la estantería fea del pasillo, una cómoda, y las puertas y ventanas del piso
- Cambiar enchufes
- Que la bombilla de mi habitación sea una lámpara
- Cambiar la decoración-que-intenta-hacer-ver-que-no-es-del-chino-pero-sí-que-lo-es de mi salón por otra con más estilo.
- Pasarle cera a todo el parqué del piso.

Y el redoble es paraaaaaaa...

TRRRRRRRRRRR...

¡CAMBIAR LOS ARMARIOS DE LA COCINA! ¡¡¡Tachááááán!!!

Vale, son muchas cosas. Pero ya llevo tiempo planificando (aunque a día de hoy sólo he pintado la estantería fea del pasillo...) pero una vez tenga el dormitorio, llegará el momento.

Como se suele decir en las pelis: "Todo va a cambiar. Estoy segura". (Entonces es cuando el marido enloquece del todo y se carga a la familia entera, pero ella cree que todo va a cambiar)

(Qué triste que la felicidad de una ahora mismo radique en pintar las puertas de su casa...)

6 comentarios:

Mica dijo...

A mi me dan esos "jamacucos" cada cierto tiempo. Mi problema es que lo veo todo claro y me planeo mil cosas, me pongo de un contento que da gusto y a los dos días ya me he agobiado yo solita de tanto pensar lo que voy a hacer y estoy tan cansada como si lo hubiera llevado a cabo, así que al final acabo haciendo la mitad de lo que había pensado. Espero que no te pase lo mismo( lo mio es defecto de nacimiento). Va a parecer una casa nueva con esos cambios. Besos y que te salga todo bien.

francisco dijo...

Cuidar la casa es cuidarse uno mismo. Yo encuentro que es buen terreno para que radique la felicidad. Que radique donde pueda, y que florezca.
Te va a quedar de coña.

IBE dijo...

Ves con qué poquito nos conformamos algunas? y en qué cositas más sencillas radica la felicidad? Para qué tener tanto, tanto, si lo guay está en conseguirlo poco a poco y si te lo haces tú mucho mejor.
Creo que es el consuelo de los pobres, pero bueno, con esto de la crisis cada vez vamos a ser más, así que...hemos creado tendencia.

Pecosa dijo...

Mica: demasiadas cosas tengo en la cabeza. A ver al final qué sale de todo esto...

Francisco: la casa dice mucho de uno. Y tener un entorno bonito y cuidado hace mucho en el carácter. Eso, que florezca, que florezca.

IBE: pues sí, parece mentira que otros necesiten tanto... Además, luego es de lo más gratificante ver el resultado, cuando es uno mismo quien se lo ha currado. A ver qué pasa...

Anónimo dijo...

Te entiendo, yo tambien cambie algo mi casa y una cosa llevo a la otra y ahora parece otra. Pero es que en cuanto pones algo nuevo, te das cuenta de lo mal que esta el resto y no sabes cuando parar.
Que te quede muy bonito todo y nos vayas informando de ello.

Pecosa dijo...

Gracias, anónimo/a, se hará lo que se pueda... Habrá post :)