sábado, 2 de julio de 2011

DesConcierto de Aranjuez (post estupendamente rebautizado por Tomi)

Todas las mañanas coincidíamos a la misma hora. Los comercios donde trabajábamos estaban apenas separados por unos metros y entre ellos había una cafetería donde él tomaba su café casi cada día antes de entrar a trabajar.
Todas mis compañeras eran chicas, y él era un chico muy guapo, muy atractivo, y eso da para muchas conversaciones entre chicas veinteañeras. Cada mañana, mientras las chicas esperábamos a que llegara nuestro jefe y abriera la tienda, estábamos atentas a la cafetería, para ver cuando salía.

Puesto que mis jefes tenían dos tiendas una muy cerca de la otra, a veces nos mandaban llevar algún artículo de una a la otra, con lo cual se pasaba sí o sí por delante de la tienda del adonis. Todo y que nos habíamos cruzado otras veces, fue en uno de esos trayectos de una tienda a la otra cuando nos cruzamos casualmente y me dijo su primer 'hola'. Recuerdo que llegué a la tienda hecha un manojo de nervios. Cuando se lo conté a mi encargada dio un grito de histeria (mi encargada era una maravilla, una de las mejores personas que he conocido, para nada autoritaria, muy simpática y muy querida por todas) y me dijo que lo tenía en el bote, que no hablaba nunca con ninguna chica. Yo no entendía qué interés podía tener él en mí, así que no le di más importancia.
A los pocos días, una de esas mañanas que esperábamos frente nuestras respectivas tiendas, se dirigió a mí y me invitó a tomar un café algún día.

En nuestra primera cita me llevó al Mirablau, un bar-restaurante situado en el Tibidabo desde el cual se divisa prácticamente toda Barcelona. Yo no me podía creer ni donde estaba ni con quien estaba. Él percibía lo nerviosa que me ponía y hablaba mucho, me contaba mil cosas y me trataba de lujo, lo cual a mí me tenía encantada.

No recuerdo si fue en nuestra segunda cita (no hubo muchas más) cuando me llevó a aquel piano bar junto al puerto de alguna localidad que ahora no ubico. El bar constaba de una zona de barra y mesas que rodeaban un elegantísimo piano de cola, y otra zona al fondo que se subdividía en una serie de mesas privadas separadas por unos biombos o tabiquitos y con cómodos sofás en lugar de sillas. Sin duda alguna fuimos a parar ahí. Con la música del piano de fondo y tras pedir nuestras copas e iniciar la charla, se levantó y me dijo que volvía enseguida. Pasados unos segundos regresó, se sentó a mi lado y la música paró. Fue entonces cuando me dijo que la canción que iba sonar a continuación la había pedido para mí. Y en ese momento, empezó a sonar el Concierto de Aranjuez a piano. La noche acababa de empezar.


Al poco tiempo de aquella noche perfecta no volví a saber nada más de él. Entonces no entendía nada, pero con los años se ha hecho todo muy evidente: yo era una jovencita inexperta y él podía tener a quien quisiera.



Pero todo y que en aquella época de enamoramientos fugaces me entristeció el modo en que acabaron las cosas, a día de hoy no le conservo rencor alguno. Todo lo contrario, guardo con especial ternura el recuerdo de aquellas citas que me hicieron sentir en una película, algo que con aquella edad todas soñamos.
Por eso desde entonces cada vez que escucho el Concierto de Aranjuez, como ahora, no puedo evitar sonreír y volver a mis veinte años, a aquel piano bar y a una de las noches más especiales de mi vida.

22 comentarios:

ulises dijo...

El tío todo un caballero que no se dejó llevar por las hormonas. Un poco raro no decir ni un ¿amigos?
Yo recuerdo haber estado una vez en ese bar del Tibidabo tomando una copa por la.noche. También me llevaron a una discoteca cerca del Museo de las ciencias(por submarino del la ronda de dalt).

Pecosa dijo...

¡Y tanto que había hormonas que mandaban, Ulises! ¡Que después del Concierto de Aranjuez hubo concierto en un hotel, jajajaj!

Pues no sé qué discoteca será esa, yo con las rondas me hago un lío, como no tengo coche... Yo hablo en metros (de Metro, no de unidad métrica).

vittt dijo...

no se puede competir con eso, quizá únicamente siendo poco atractivo e invitando a alguien a unos ganchitos ;-)
lo cuentas tan real, que parece ficción, pecas.

Liova dijo...

Hola Pecosa!!!!! Sabes???? Me encantó lo que cuentas porque es un recuerdo bonito. Qué galante él, verdad? Qué momentos más fantásticos junto a él, no? Está bien recordar lo que fue y luego no pudo ser, será que esa persona no era la que debe compartir contigo el camino de la vida.
Me paseé por tu blog y me gustó. BESITOS Y SALUDITOS DESDE CÁCERES.

Pecosa dijo...

Vittt, esa noche fue mágica para la Pecosa veinteañera. Para la treintañera, los chicos guapos y las escenas románticas de película han perdido interés.
Sin duda ahora me resultaría mucho más interesante compartir una bolsa de ganchitos (y una cañita, para ayudar a pasarlos) con una mente genial.
La realidad supera la ficción, nogensmenys.


Liova, galante, y más listo que el hambre. Las pocas citas que tuvimos las recuerdo con cariño, por supuesto, en esos momentos me hacía sentir muy especial (la edad del pavo también tuvo mucho que ver).
Gracias por pasar y bienvenida.

Sese dijo...

¿Aún existe el Mirablau?. Recuerdo que habían dos bares en tal zona, el otro no recuerdo el nombre.

Y sí, todos hemos tenido, 15, 20, 25 años... y hemos cometido los mismos errores, o mejor dicho, hemos pasado por las mismas fases.

Saludos

Anónimo dijo...

Tomi:
Que interesante historia... De alguna forma me ha recordado a una historia vivida, digamos que parecida en cuanto a sensaciones.. Creo que quien mas y quien menos tiene algo que al leer esto puede recordar.
Debiste ser la envidia del barrio wapa...
Te imagino contándolo con todo un corrillo alrededor, tipo película Grease... Tell me more tell me more...
Pero tengo mil preguntas..No hubo un sólo beso...?
Se lo curró para después desaparecer...?
No volviste a verlo ni siquiera entre tienda y tienda...?
Puede que se liara con otra entre cita y cita y lo sorteo a cara o cruz y le toco a la otra..?
...Parezco una Mari total... Tell me more tell me more...

No sé, en cualquier caso entiendo tu desconcierto....
....de Aranjuez....
Creo que ese sería el título perfecto para este post.

Anónimo dijo...

Tomi:
Perdona pero acabo de releer tu post, que a veces contesto sin analizar las cosas.....
!Pasaste la noche con él....!!!
Jodia es que lo has insinuado tan sutilmente que no lo había pillado...
....jovencita inexperta...
Anda que si lo pillas hoy que sabes chino mandarían... Se iba a enterar el adonis ese...

JuanRa Diablo dijo...

Estoy con Vitt. Eras tú pero parecía una imagen creada en tu imaginación.

Una pareja y un piano en la noche... si es que con un comienzo así nada puede acabar mal, digo yo.
Aunque fuera solo "aquella noche" en concreto.

Loco dijo...

Primeras miradas.
Primeras sonrisas.
Primeras charlas.
Primeros bares.
Primeros encuentros.
Y primeros recuerdos que nos vienen en mente cuando ponemos la mirada atrás.

Y que se queden así para siempre.

vittt dijo...

crees que a punset le gustarán los ganchitos? ;-)

Pecosa dijo...

Sese, pues supongo que seguirá existiendo, no he vuelto desde entonces.
Como tú dices, no han sido errores, sino fases. Cada edad tiene lo suyo. Saludos!


Tomi, sí, supongo que todos tenemos una historia especial que recordar de los ligues de la juventud...
Tell me more tell me more, jajaja... Bueno, I tell you que hubo besos, claro, aunque no recuerdo el primero.
Al cabo de unas citas más dejó de llamar y de tomar el café en esa cafetería (se lo tomaba en otra, lo caló mi encargada). Si no recuerdo mal, lo trasladaron a una tienda en el Maremagnum (un centro comercial del puerto) y al poco tiempo yo dejé de trabajar ahí, con lo cual jamás volví a saber de él. No sé si habría otra... a veces es mejor no saber.

¡Ay, Tomi, has dado con el título perfecto, es cierto! Con tu permiso, ahora mismo cambio "Concierto de Aranjuez" por "Desconcierto de Aranjuez" :)


Tomi again, exacto, pasamos la noche (unas veces soy tremendamente bruta diciendo las cosas y otras me paso de sutil).

Y sí, hoy lo iba a flipar en colores.


JuanRa, quizá mi mente haya deformado algo de aquella noche, quién sabe. El cerebro es así, y a veces modifica los recuerdos...

Seguramente fue mejor noche para mí que para él, pero qué leches, que me quiten lo bailao.


Ay, Loco, si te contara mis primeros primeros con el primero... Aunque aquél no cuenta, porque fue éste el primero que me encandiló.

Es bonito recordar esas cosas, ¿verdad? Que queden así para siempre, sí.


Vittt, desde que vi a Punset anunciando la Nintendo para mí ha dejado de ser genial.
Además, tiene cara de ser más de cortezas ;)

Anónimo dijo...

Tomi:
YuuuuHHHuuu!! Le has cambiado el nombre a tu post!!??!! Joder pero que sospresa!!!, he entrado de nuevo y me he kedao de plástico al verlo... Por supuestísimo que tienes mi permiso, es un honor... Tomi en el titulo, ahi en negrita y todo... Bueno bueno... Que bien que te haya gustado mi kerida Pek... Besos

JuanRa Diablo dijo...

Señorita Pecosa:
El sello Tomi es marca registrada de la casa. Nuestros agentes recaudadores pasarán a cobrarle en breve el canon correspondiente. Gracias. :p

La Exorsister dijo...

ah, el poder evocador de la música, que puede traer consigo desde las imágenes más nítidas, o las sensaciones más vertiginosas.

Pecosa dijo...

Tomi, jajajajaj, ¡por supuesto que le he cambiado el título al post! ¡Es perfecto! :)
(Oye, no veas, hay ciertos "sectores" de tu familia que no pierden el tiempo, ¿eh? ;))


JuanRa, sí, señor, lo que usted diga, señor (como para decirle que no al Diablo, ¡ríete tú de la SGAE!) ;)


Exor, qué bonito te ha quedado el comentario, qué poético...
Es verdad, ¿no? La música puede producir tantas sensaciones...

rafarrojas dijo...

La suerte del hermoso (él), el feo la desea (yo).
Lo único q merece la pena recordar de la vida es esos intercambios con otros (de fluidos o de fluidas notas o de cariño sin más).
Yo no sé si ahora sé más que antes, porque la práctica hace la perfección, pero la práctica diaria porque la otra es volver a empezar casi desde el principio. Y yo llevo más de dos meses sin lo que no pusiste. Voy a necesitar un curso de refresco.
Kysse fra Norge

Pecosa dijo...

Rafa, la belleza es tan subjetiva...
Intercambiar es enriquecedor, sí, sea lo que sea lo que se intercambie.
Follar es como ir en bici o nadar: no se olvida nunca, hijo. Ahora, que se prepare tu mujer porque la dejarás hecha mierda.
Besos!

Juanjo dijo...

Una historia muy nostalgica....me ha gustado
Estoy poniendome al dia porque estuve unos cuantos dias out
Besos

Pecosa dijo...

Juanjo, desconectar de vez en cuando va de perlas, ¡y hasta ponerse nostálgico!

nexus. dijo...

Si, te entiendo Pecosica amiga, todos tenemos nuestro piano-bar y nuesra cita especial en el recuerdo.
como es la vida eh?y que gusto da mirar hacia atrás a veces, verdad?...
Un beso.
salud y República!!
Nexus.

Pecosa dijo...

Nexus, pues a ver si te animas algún día y nos cuentas una cita especial en tu Palabras Ajadas.
Un beso!